5 Gestión de riesgos
Fecha: agosto 2025 Objetivo específico: OE1 Resultado: R.2 Gestión de riesgos Palabras clave: Ley 147-02, SN-PMR, COE, CMPMR, Amenazas multipeligro, Inundaciones y riesgo industrial, Defensa Civil, Análisis FODA, 38 Bluespots
El municipio de Bajos de Haina presenta un perfil de riesgo singular en el contexto caribeño: combina amenazas naturales recurrentes, principalmente inundaciones por desbordamiento de cañadas y eventos hidrometeorológicos de alta intensidad, con riesgos industriales propios del mayor complejo industrial del país, sobre un tejido residencial con indicadores de vulnerabilidad elevados. La sistematización del diagnóstico de gestión de riesgos de desastres (GRD), realizada en el marco del OE1 del proyecto FONDOCYT, integra el análisis del marco legal e institucional vigente, el estado de los instrumentos de planificación y las capacidades operativas del Comité Municipal de Prevención, Mitigación y Respuesta (CM-PMR). El recorrido se apoya en la revisión documental del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta (SN-PMR), la encuesta de diagnóstico domiciliario (n = 155 hogares), el trabajo con las Redes Comunitarias de PMR y los aportes de la Mesa 2 del Seminario-Taller de Planificación Urbana Digital (octubre 2024).
6.1 Marco teórico
6.1.1 Gestión de riesgos: conceptos y enfoques
La gestión de riesgo de desastres en la República Dominicana se fundamenta en un marco legal y normativo establecido principalmente por la Ley 147-02 sobre Gestión de Riesgo (Congreso Nacional República Dominicana, 2002), articulado en el plano internacional con el Marco de Sendai 2015-2030 (UNISDR, 2015). Esta ley provee las bases para la identificación, análisis y mitigación de riesgos, así como para la preparación y respuesta ante desastres naturales y antrópicos. La tabla siguiente sintetiza los conceptos centrales y su aplicación específica en Bajos de Haina:
| Concepto | Definición | Aplicación en Bajos de Haina |
|---|---|---|
| Gestión de Riesgo de Desastres (GRD) | Proceso integral que cubre prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación para minimizar impactos negativos en la sociedad (Lavell et al., 2012) | CM-PMR reactivado con apoyo del proyecto; Plan Municipal de Emergencias pendiente de formalización |
| Riesgo | Probabilidad de ocurrencia de un evento adverso; construcción social resultante de la interacción entre amenaza y vulnerabilidad (Blaikie et al., 2014) | Combinación de riesgo de inundación (cañadas), riesgo industrial (REFIDOMSA) y vulnerabilidad social documentada por el diagnóstico FONDOCYT |
| Amenaza | Fenómeno natural o humano con potencial de causar daño | Principales: inundaciones en cañadas, tsunamis, riesgo de accidentes industriales en el Complejo Industrial de Haina |
| Vulnerabilidad | Condiciones que hacen susceptible a una comunidad a los efectos de una amenaza; multidimensional (Wilches-Chaux, 1993) | ICU promedio 1.4/3; 100% de edificaciones incumplen retiros normativos; tejidos de alta vulnerabilidad (TDAV) identificados en 16 manzanas |
| Prevención | Medidas para evitar o reducir el impacto de desastres antes de que ocurran | Normativa diferenciada por tipología de manzana; propuesta de PMOT con restricciones por zona de riesgo |
| Mitigación | Acciones para reducir la severidad de los efectos una vez que el riesgo existe | Plataforma Bluespots de exposición pluvial; Tejidos Degradados de Alta Vulnerabilidad (TDAV); sistema Reporta Haina |
| Preparación | Desarrollo de capacidades y planificación para responder efectivamente | Formación del equipo EDAN; simulacros de la Defensa Civil; reactivación del CM-PMR |
| Respuesta | Acciones inmediatas para salvar vidas y minimizar daños | Sistema de Alerta Temprana (SAT) multinivel del COE; plan de emergencias anual del Ayuntamiento |
| Recuperación | Acciones para restablecer condiciones normales tras un desastre | Protocolo pre-EDAN probado en ejercicios; pendiente de formalización mediante resolución local |
| Resiliencia | Capacidad de un sistema para absorber perturbaciones y reorganizarse conservando sus funciones (Cardona A. et al., 2001; Holling, 1973) | Observatorio Ciudadano como infraestructura cognitiva de monitoreo continuo; ecosistema digital FONDOCYT como capacidad instalada |
| Participación comunitaria | Involucramiento de comunidades locales en la identificación de riesgos y planificación de respuestas (Wilches-Chaux, 1993) | 155 encuestas domiciliarias; validación con juntas de vecinos; Mesa 2 GRD del Seminario-Taller (47 participantes) |
La Gestión de Riesgo de Desastres (GRD) es un campo multidisciplinario que ha evolucionado a lo largo del tiempo, integrando diversos enfoques y teorías para abordar la complejidad de los desastres naturales y antrópicos. A continuación, se describen los principales enfoques de la GRD y las investigaciones y teóricos asociados a cada uno de ellos:
6.1.2 Enfoques teóricos de la gestión de riesgos
Enfoque de vulnerabilidad y capacidades. Ben Wisner, Piers Blaikie, Terry Cannon e Ian Davis desarrollaron el modelo de “Presión y Liberación” (PAR) en su obra At Risk: Natural Hazards, People’s Vulnerability and Disasters (Blaikie et al., 2014). Este enfoque destaca que los desastres no son simplemente eventos naturales, sino el resultado de la interacción entre la vulnerabilidad de las personas y las amenazas (Blaikie et al., 2014). En la misma línea, Gustavo Wilches-Chaux enfatiza la importancia de entender la vulnerabilidad en sus múltiples dimensiones (social, económica, física, ambiental) y promover la construcción de capacidades locales para reducir riesgos (Wilches-Chaux, 1993).
Enfoque de resiliencia. C.S. Holling introdujo el concepto de resiliencia en el ámbito ecológico en la década de 1970, el cual ha sido adaptado para la GRD. La resiliencia se refiere a la capacidad de un sistema para absorber perturbaciones y reorganizarse mientras cambia, conservando esencialmente las mismas funciones, estructura e identidad (Holling, 1973). En el ámbito comunitario, la resiliencia comprende la capacidad de las comunidades para adaptarse, aprender y recuperarse de los desastres, integrando dimensiones sociales, económicas y ambientales (Cardona A. et al., 2001).
Enfoque integral de gestión de riesgos. Alan Lavell es uno de los principales promotores del enfoque integral de la gestión de riesgos en América Latina. Lavell aboga por un enfoque que incluya la prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación, enfatizando la necesidad de una planificación coherente y coordinada (Lavell et al., 2012). La Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (EIRD) promueve un enfoque integral para la reducción de riesgos, que incluye la integración de la GRD en el desarrollo sostenible y la gobernanza (UNISDR, 2015).
Enfoque de desarrollo sostenible y GRD. Gustavo Wilches-Chaux y Alan Lavell subrayan que la GRD debe integrarse en el desarrollo sostenible, argumentando que los desastres son una manifestación de problemas de desarrollo. La reducción de riesgos de desastres debe ser parte integral de las políticas de desarrollo económico, social y ambiental (Lavell et al., 2012; Wilches-Chaux, 1993). Las Naciones Unidas han incorporado la reducción de riesgos de desastres como un componente clave de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), particularmente en el ODS 11 (Ciudades y Comunidades Sostenibles) y el ODS 13 (Acción por el Clima) (United Nations General Assembly, 2015).
Enfoque de gobernanza del riesgo. David Alexander, en su trabajo sobre la gobernanza del riesgo, examina cómo las estructuras de gobernanza afectan la eficacia de la GRD. Este enfoque pone énfasis en la importancia de la cooperación entre diferentes niveles de gobierno, el sector privado y la sociedad civil (Alexander, 2002). La UNISDR (Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres) promueve la gobernanza del riesgo como un elemento esencial para la reducción de desastres, destacando la necesidad de marcos legales e institucionales robustos (UNISDR, 2015).
Enfoque de participación comunitaria. Gustavo Wilches-Chaux defiende la participación comunitaria como fundamental en la GRD. Las comunidades locales poseen conocimiento tradicional y experiencia que son cruciales para identificar riesgos y desarrollar estrategias de mitigación efectivas (Wilches-Chaux, 1993). Marla Petal ha mostrado en su investigación cómo la participación comunitaria en la planificación y respuesta ante desastres puede aumentar significativamente la efectividad de las intervenciones (Petal, 2007).
Enfoque tecnológico y de innovación. Joseph Scanlon ha estudiado el papel de la tecnología en la gestión de emergencias, destacando cómo las herramientas digitales pueden mejorar la comunicación, la coordinación y la toma de decisiones durante desastres (Scanlon et al., 1985). Alan Lavell también ha resaltado la importancia de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la gestión de riesgos, incluyendo sistemas de información geográfica (SIG), sensores remotos y plataformas digitales para el monitoreo y la respuesta (Lavell et al., 2012).
Enfoque de género y diversidad. Elaine Enarson ha trabajado extensamente en la incorporación de la perspectiva de género en la GRD, mostrando cómo las mujeres y otros grupos marginados son desproporcionadamente afectados por los desastres y cómo su inclusión en la planificación y respuesta puede mejorar significativamente los resultados (Enarson et al., 2007). Sarah Bradshaw centra su investigación en cómo las diferencias de género influyen en la vulnerabilidad y la capacidad de respuesta ante desastres, abogando por políticas inclusivas que reconozcan estas diferencias (Bradshaw, 2013).
| Enfoque | Autores clave | Aporte central |
|---|---|---|
| Vulnerabilidad y capacidades | Wisner, Blaikie, Cannon, Davis; Wilches-Chaux | Modelo PAR: los desastres resultan de la interacción entre amenazas y vulnerabilidad social (Blaikie et al., 2014; Wilches-Chaux, 1993) |
| Resiliencia | Holling; Cardona | Capacidad del sistema para absorber perturbaciones y reorganizarse conservando sus funciones; en el ámbito comunitario integra dimensiones sociales, económicas y ambientales (Cardona A. et al., 2001; Holling, 1973) |
| Integral de GRD | Lavell; EIRD | Ciclo completo: prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación coordinadas (Lavell et al., 2012; UNISDR, 2015) |
| Desarrollo sostenible y GRD | Wilches-Chaux; Lavell; ONU (ODS 11, 13) | Los desastres son manifestación de problemas de desarrollo; la reducción de riesgo es política transversal (Lavell et al., 2012; United Nations General Assembly, 2015; Wilches-Chaux, 1993) |
| Gobernanza del riesgo | Alexander; UNISDR | Las estructuras de gobernanza multinivel determinan la eficacia de la GRD (Alexander, 2002; UNISDR, 2015) |
| Participación comunitaria | Wilches-Chaux; Petal | El conocimiento local es insumo esencial para identificar riesgos y diseñar estrategias de mitigación (Petal, 2007; Wilches-Chaux, 1993) |
| Tecnológico e innovación | Scanlon; Lavell | Las TIC, SIG y plataformas digitales mejoran la comunicación, el monitoreo y la toma de decisiones (Lavell et al., 2012; Scanlon et al., 1985) |
| Género y diversidad | Enarson; Bradshaw | Las mujeres y grupos marginados son desproporcionadamente afectados; las políticas deben reconocer estas diferencias (Bradshaw, 2013; Enarson et al., 2007) |
6.1.3 Evolución de la gestión de riesgos en República Dominicana
La gestión de riesgos en República Dominicana transitó, a lo largo del siglo XX, de una orientación esencialmente reactiva hacia un marco institucional progresivo. La creación de la Oficina Nacional de Defensa Civil en 1966 y de la Comisión de Defensa Civil Nacional en 1968 constituyeron los primeros pasos formales; el Primer Simposio Estatal sobre Desastres Naturales (1981) sentó las bases de una coordinación interinstitucional que culminó, en 2001, en el Centro de Operaciones de Emergencias (COE, Decreto No. 360) y, en 2002, en la Ley No. 147-02, que estableció el Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta como arquitectura institucional permanente. El detalle de los instrumentos legales y la estructura institucional resultante se presenta en la sección Sección 6.1.7.
6.1.4 Instrumentos de planificación de gestión de riesgos en República Dominicana
6.1.4.1 Plan Nacional de gestión de riesgos
Fundamentado en la alianza entre el Gobierno, sector privado y la comunidad, tiene como objetivo prioritario contribuir a la mejora de la calidad de vida, el bienestar de la población y la protección del patrimonio económico, social y ambiental del país, a través del establecimiento de lineamientos, políticas, competencias y responsabilidades, del sector público, privado y sociedad civil, que fomenten mayores niveles de seguridad frente a los riesgos.
La articulación interinstitucional y descentralizada, así como la inclusión de la política de gestión del riesgo como eje transversal, a nivel de los diferentes sectores y colectividades territoriales, constituyen la base de toda actuación. Asimismo, se reconoce como condición indispensable la participación ciudadana en la toma de decisiones sobre gestión de riesgos, en la definición de las prioridades, en el diseño y aplicación de instrumentos de intervención.
El Plan Nacional de gestión de riesgos constituye la estrategia del gobierno para orientar las acciones del SN-PMR. Establece los principios y programas básicos para la gestión de riesgos, define las prioridades y pautas para la ejecución de los distintos programas y delimita los roles y responsabilidades de las instituciones y los organismos que integran el SN-PMR, dentro del marco de los cinco ejes programáticos estipulados por Ley:
- Promover el desarrollo del conocimiento y evaluación del riesgo y su socialización.
- Fortalecer la reducción y la previsión de los factores de riesgo.
- Mejorar las prácticas y los mecanismos para la alerta y respuesta.
- Formar recursos humanos, educación y capacitación.
- Fortalecer las capacidades interinstitucionales en gestión de riesgos.
| Instrumento | Propósito | Cobertura / Fuente | Estado (ago-2025) | Próximos pasos |
|---|---|---|---|---|
| CM-PMR (Comité Municipal PMR) | Coordinación local de gestión del riesgo | Municipal / Defensa Civil-COE | Operativo, requiere consolidar actas, POA y protocolos | Formalizar reglamento interno y plan anual del CM-PMR |
| Plan Municipal de Emergencias/Contingencias | Guía de respuesta y roles | Municipal / PNE-2023 | No identificado público y vigente | Elaborar/actualizar, validar y aprobar por Concejo |
| Monitoreo online de daños (ARCOIRIS-ICHaB) | Reporte ciudadano + pre-EDAN validado | Piloto La Pared (Haina) / StoryMap + UPM | Probado; pendiente institucionalización | Ordenanza, manuales EDAN/pre-EDAN, capacitación periódica |
| App Alerta COE | Difusión de alertas y albergues | Nacional / COE | Operativa | Protocolo local de retransmisión (sirenas, perifoneo, mensajes) |
| ONAMET/INDRHI | Datos meteo-hidrológicos y alerta | Nacional / Cuenca río Haina | Operativas/en despliegue | Convenios para datos en tiempo real y umbrales municipales |
| Reporta Haina (niveles 1-2) | Captura/validación de incidentes y tableros | Municipal / Proyecto | Piloto funcional | Ordenanza, manual operativo, KPIs e impresión de informes |
| TDAV / Bluespots | Vulnerabilidad e inundación pluvial | Municipal / Proyecto | Piloto funcional | Validación en campo, actualización de capas y geoprocesos |
| Cartografía de riesgo (diagnóstico) | Priorización de mitigación/ordenamiento | Municipal / Proyecto | Disponible | Repositorio municipal con metadatos y rutinas de actualización |
6.1.4.2 Plan Nacional de Emergencia
Elaborado por la Comisión, establece las responsabilidades en el manejo de los desastres de todas las entidades que intervienen en la emergencia, haciendo más efectiva y eficiente, en términos organizativos y funcionales, la actuación durante las fases de preparación, alerta, respuesta, rehabilitación y recuperación. Para tal efecto, determina los mecanismos de coordinación y flujo de información entre los diferentes niveles y componentes de la Administración Pública. ``Este Plan fue realizado originalmente en 1981 (última actualización plan 2000) como el Plan Nacional de Emergencia para casos de Desastres en la República Dominicana, recibiendo varias actualizaciones hasta la fecha. El Centro de Operaciones de Emergencia (COE), se ratifica mediante la Ley 147-02 en su artículo 12; el COE es el órgano operativo del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo, el cual es responsable de promover y mantener la coordinación y operación conjunta entre los diferentes niveles, jurisdicciones y funciones de las instituciones involucradas en el manejo y atención de emergencias y desastres en el país (COE, 2018).
6.1.4.3 El Plan Municipal de gestión de riesgos en los municipios
Este plan se elabora con el objetivo de fortalecer la capacidad municipal para prevenir, mitigar, preparar, responder y recuperarse ante desastres naturales y antrópicos, integrando los instrumentos legales, técnicos y operativos que garanticen la seguridad y el bienestar de la población junto con la protección del medio ambiente y la infraestructura. Sus objetivos se concentran en prevenir y mitigar los riesgos mediante la identificación y reducción de vulnerabilidades, fortalecer la capacidad de respuesta de las instituciones locales y de la comunidad, garantizar la recuperación efectiva y sostenible tras un desastre, y promover la educación y la concientización ciudadana en materia de gestión de riesgos.
6.1.4.4 El Plan Municipal de Emergencia y Contingencia de los municipios
Este plan está diseñado para preparar, coordinar y ejecutar acciones eficientes en respuesta a situaciones de emergencia y desastres naturales o antrópicos, salvaguardando la vida, la propiedad y el bienestar de la comunidad con una respuesta rápida y eficaz en momentos críticos. Sus objetivos incluyen proteger la vida y la salud de los habitantes, minimizar los daños materiales y preservar el medio ambiente, asegurar una respuesta organizada y eficiente ante emergencias, y facilitar una recuperación rápida y sostenible posterior al evento.
6.1.5 Instrumentos tecnológicos de gestión de riesgos en República Dominicana
El ecosistema tecnológico nacional de GRD combina infraestructura de datos espaciales, sistemas de alerta y plataformas de captura y difusión. En el plano de la información geoespacial, la Infraestructura de Datos Espaciales de la República Dominicana (IDERD) articula políticas, tecnologías y estructuras institucionales que facilitan el acceso a información espacial para usuarios gubernamentales, académicos, del sector privado y ciudadanos, e integra los geoportales de MOPC, Servicio Geológico Nacional (SGN), INDRHI, INAPA, Ministerio de Medio Ambiente y Dirección General de Catastro Nacional (DGCN). El Instituto Geográfico Nacional complementa ese sistema con servicios de cartografía, geoportal, formación en SIG y redes geodésicas. La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructuras y Edificaciones (ONESVIE) ha desarrollado herramientas online para evaluaciones detalladas y visuales rápidas de vulnerabilidad sísmica en edificaciones e infraestructuras. En el ámbito epidemiológico, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), regulado por el Decreto 309-07, monitorea y evalúa las amenazas que inciden en la salud pública y orienta las medidas de mitigación (MSP, 2018).
En el plano de los sistemas de alerta temprana, la Dirección Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres ha avanzado una política nacional con ejes estratégicos, objetivos y lineamientos para la gobernanza, el conocimiento del riesgo, la comunicación de alertas y la respuesta, con mecanismos de articulación y coordinación interinstitucional; el documento se encuentra aún en fase preliminar. Los drones y sensores remotos se utilizan para la detección de anomalías en sistemas con potencial de generar peligros (deslizamientos, inundaciones), la evaluación rápida de daños y la vigilancia ambiental posterior a un desastre, aportando imágenes y datos en tiempo real que facilitan la planificación de la recuperación (Gómez & Pabon, 2021). Las plataformas de gestión de información, como el Sistema Nacional de Información sobre Gestión de Riesgos, integran datos de diversas fuentes para análisis y gestión en situaciones de emergencia.
Las aplicaciones móviles y redes sociales operan como canal de comunicación rápida con la población para alertas y actualizaciones en tiempo real, alineadas con la Prioridad 1 del Marco de Sendai sobre comprensión del riesgo (UNISDR, 2015). Un caso concreto es la aplicación Alerta COE, que permite consultar las últimas alertas emitidas por el COE con información sobre provincias afectadas, nivel de alerta y tipo de evento generador. Los sensores de calidad del aire y del agua monitorean continuamente las condiciones ambientales, proporcionan datos críticos para la gestión de salud pública y activan medidas de emergencia al detectar niveles peligrosos de contaminantes, con especial relevancia en áreas industriales y urbanas. Finalmente, los modelos de simulación y pronóstico permiten predecir el comportamiento de fenómenos naturales y estimar impactos potenciales; son utilizados por ONAMET y otras entidades para planificar acciones preventivas y respuestas efectivas.
6.1.6 Estado actual de los instrumentos de GRD Bajos de Haina
La operación local de la GRD en Haina combina capas nacionales alertas del COE y redes hidrometeorológicas (ONAMET/INDRHI) con dispositivos y prototipos municipales desplegados por el proyecto (Reporta Haina, TDAV y Bluespots), y con la experiencia previa de monitoreo online de daños impulsada por ARCOIRIS/ICHaB/ETSAM (ICHAB-ETSAM, 2020) . A nivel normativo y operativo, el Plan Nacional de Emergencias 2023 exige que cada municipio cuente con su plan de emergencias/contingencias, articulado con el COE; además, el COE ofrece la app Alerta COE para difusión de avisos y albergues, y el INDRHI avanza en la cuenca del río Haina hacia un sistema integrado de monitoreo y pronóstico de inundaciones. En Haina, ARCOIRIS/ICHaB documentó un modelo de doble nivel de reporte de daños (ciudadano y validado tipo pre-EDAN) y el proyecto retomó esa arquitectura con Reporta Haina y tableros en tiempo real. El desafío principal no es tecnológico, sino de institucionalización (ordenanzas, protocolos y manuales) y gobernanza de datos para conectar sensores, alertas y reportes con decisiones rutinarias del CM-PMR (COE, 2018; ONAMET, s. f.).
En cuanto al estado actual, Haina dispone de estructura operativa (CM-PMR y vínculos con COE/Defensa Civil) y de prototipos funcionales (Reporta Haina, TDAV, Bluespots), pero no se ha identificado públicamente un Plan Municipal de Emergencias/Contingencias vigente, pese a la exigencia del PNE-2023. El pre-EDAN se probó en ejercicios y requiere formalización (resolución local, manuales, entrenamiento periódico); las alertas nacionales funcionan, pero necesitan protocolos municipales de retransmisión (sirenas, perifoneo, mensajería) para cobertura en barrios vulnerables; y las capas de riesgo levantadas por el diagnóstico deben alojarse en un repositorio municipal interoperable. Prioridades: (i) aprobar el Plan Municipal de Emergencias y manuales EDAN/pre-EDAN; (ii) adoptar por ordenanza Reporta Haina/TDAV/Bluespots con POA y KPIs; y (iii) cerrar convenios de interoperabilidad con ONAMET/INDRHI para datos en tiempo real con umbrales de activación.
| Instrumento / Componente | Descripción breve | Estado en Haina (oct-2024) |
|---|---|---|
| CM-PMR | Comité municipal de coordinación GRD | Operativo, requiere consolidación documental (actas, POA, protocolos) |
| Plan Municipal de Emergencias/Contingencias | Plan exigido por PNE para cada municipio | Sin versión pública vigente; pendiente elaboración |
| EDAN | Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades | Equipo definido en simulación; falta formalización y capacitación continua |
| Alerta temprana | Alertas COE/ONAMET y app Alerta COE | Operativa; requiere protocolos locales de retransmisión y cobertura barrial |
| Cartografía de riesgo | Mapas de cañadas, ciclones, inundación, TDAV | Disponible (diagnóstico); integrar a repositorio municipal |
| Reporta Haina (niveles 1-2) | Captura ciudadana y tablero de incidentes | Piloto operativo; requiere ordenanza y manual de uso |
| TDAV | Tejidos Degradados de Alta Vulnerabilidad | Piloto operativo; pendiente validación en campo y flujos EDAN/CM-PMR |
| Bluespots/Inundación | Visor de exposición pluvial | Piloto operativo; consolidar criterios y actualización |
| Observatorio y PMAR | Observatorio urbano y Plan de Adaptación y Resiliencia | Propuesta normativa; pendiente aprobación municipal |
Haina dispone de organización y prototipos funcionales, pero necesita: (i) formalizar el Plan Municipal de Emergencias/Contingencias y manuales (incluido EDAN) en línea con el PNE-2023; (ii) institucionalizar las herramientas digitales (Reporta, TDAV, Bluespots) mediante ordenanza y POA; y (iii) asegurar gobernanza de datos para que la cartografía diagnóstica alimente rutinas de decisiones y control urbano.
6.1.7 Marco legal de la gestión de riesgos en República Dominicana
Durante décadas, la actuación del estado dominicano frente a los desastres estuvo marcada por una orientación básicamente reactiva y la ausencia de un adecuado marco normativo e institucional. La preocupación por superar aquellos vacíos legales y mejorar la capacidad institucional en términos organizativos y de gestión de la respuesta, da lugar, en el año 1966, a la creación de la Oficina Nacional de Defensa Civil1 y la formulación del primer plan y programa general para la defensa civil en todo el país. Complementariamente, con el objetivo de orientar las actividades de todos “los grupos que se dedican a realizar obras de salvamento y ayuda”, se crea, en 1968, la Comisión de Defensa Civil Nacional2, que estaría presidida por la Oficina de Defensa Civil.
Entre 1970 y 1980, República Dominicana sufrió más de 400 eventos originados por una gran variedad de causas y con diversos niveles de afectación3. A raíz de estos eventos, se convocó a más de 25 instituciones del estado a realizar el Primer Simposio Estatal sobre Desastres Naturales. Este simposio generó los insumos para la creación, en 1981, de la Comisión “Plan Nacional de Emergencia”; siendo las principales facultades de esta el “trazar una política nacional a ser seguida en caso de catástrofe, establecer planes coordinados para la prevención y evaluación de daños (…), establecer los planes específicos, los contenidos en los manuales de operaciones de cada una de las instituciones del estado (…) y crear organismos que se ocupen de la prevención de catástrofes”.
En el año 2001, mediante Decreto No. 360 se crea el Centro de Operaciones de Emergencia a fin de ejercer un mayor control de la información durante un estado de amenaza o desastre, así como garantizar una respuesta más coherente y coordinada de las operaciones de respuesta y rehabilitación. El mismo año, mediante los Decretos 361 y 487, se crea la Comisión Nacional de Emergencia, se designan los representantes permanentes de las instituciones estatales y de la sociedad civil ante la misma y se le confiere la atribución de “revisar, analizar, decidir y someter al poder Ejecutivo, los planes, programas, proyectos o propuestas que se formulen en el área de gestión de riesgo en el país y que involucre la participación del Estado Dominicano”. En concordancia, mediante Decreto 320 del año 2002, la Unidad Ejecutora Sectorial del Sub-Programa de Prevención de Desastres del Secretariado Técnico de la Presidencia es transferida a la Comisión Nacional de Emergencia.
Bajo los preceptos de la Constitución de República Dominicana modificada en el año 2002 y dentro de los lineamientos internacionales de la “Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres” de Naciones Unidas, se estableció un nuevo marco legal para la gestión de riesgos: Ley No. 147-02 de gestión de riesgos y su Reglamento. Esta norma establece los instrumentos de la política nacional de gestión de riesgos:
El Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta ante desastres- SN-PMR,
El Plan Nacional de gestión de riesgos;
El Plan Nacional de Emergencia;
El Sistema Integrado Nacional de Información;
El Fondo Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta ante desastres.
6.1.7.1 Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta ante Desastres (SN-PMR)
Es el mecanismo del poder ejecutivo que reordena e integra las instituciones y recursos en materia de gestión del riesgo y atención de emergencias y “consta, en términos organizacionales, de varias instancias de coordinación que funcionan de forma jerárquica e interactuante”.
6.1.7.2 Consejo Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta ante Desastres (CNPMR)
Creado mediante la Ley 147, está presidido por el presidente de la República e integrado por ministerios, directores de oficinas gubernamentales, el alcalde del Ayuntamiento del Distrito Nacional de Santo Domingo y representantes de la Sociedad Civil. Es la “instancia rectora encargada de orientar, dirigir, planificar y coordinar el Sistema Nacional de gestión de riesgos”.
6.1.7.3 Comisión Nacional de Emergencias (CNE)
Ratificada por la Ley 147, pasó a depender del CN-PMR. Es presidida y coordinada por el director ejecutivo de la Defensa Civil y cuenta con las siguientes instancias:
Comité Técnico: Adscrito a la Comisión Nacional de Emergencias, fue creado el 26 de marzo del 2008 conforme a lo estipulado en el artículo 11 de la Ley 147 del 2002; funciona como organismo de carácter asesor y coordina las actividades de reducción de riesgos. Propone la actualización del Plan Nacional de gestión de riesgos y el Plan Nacional de Emergencias. Está conformado por representantes de 22 instituciones, incluyendo el sector académico y la Cruz Roja Dominicana.
Comité Operativo Nacional: Conforme a la Ley 147 es una instancia de coordinación dependiente de la Comisión Nacional. Sin embargo, a la fecha no está reglamentado.
Equipos consultivos: La Ley 147 faculta a los comités técnicos y operativos a establecer unidades asesoras de trabajo, permanentes o temporales, que participen en el desarrollo de planes, programas y proyectos de gestión del riesgo.
Centro de Operaciones de Emergencias (COE): Ratificado mediante la Ley 147, es el órgano operativo de la CNE y funciona como organismo de coordinación para la preparación y respuesta en caso de desastres. El COE está dirigido por la Defensa Civil, la Secretaría de Estado de las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo.
6.1.7.4 Comités regionales, provinciales y municipales de prevención, mitigación y respuesta ante desastres
Estos comités se crean en cada una de las demarcaciones geográficas y municipios del país teniendo como atribución brindar asesoría y orientación en los procesos de preparación de la respuesta así como en las labores de socorro, rehabilitación y reconstrucción, fomentar procesos de educación y capacitación institucional y comunitaria en temas de prevención y mitigación, brindar apoyo técnico en la identificación de riesgos y facilitar la inclusión del componente de prevención dentro de los planes de desarrollo de su jurisdicción.
La ley establece la creación de un Comité Municipal de Prevención, Mitigación y Respuesta (CMPMR) en cada municipio, presidido por el alcalde y formado por los representantes de las principales autoridades institucionales locales. En Bajos de Haina, el CMPMR opera como equipo multidisciplinario en relación directa con las comunidades, asegurando el cumplimiento de las políticas de GRD a nivel local.
| Institución | Institución |
|---|---|
| Planificación | Medio Ambiente y Recursos Naturales |
| Obras Públicas y Comunicaciones | Educación |
| Agricultura | Salud Pública y Asistencia Social |
| Fuerzas Armadas | Policía Nacional |
| Defensa Civil | Cruz Roja |
| Bomberos | Recursos Hidráulicos |
| Agua Potable y Alcantarillados | Vivienda |
| Organismos Municipales |
El CMPMR incorpora además dos representantes de la sociedad civil organizada, elegidos entre asociaciones gremiales, profesionales o comunitarias. Otras entidades públicas o privadas pueden integrarse a los trabajos del comité mediante invitación del alcalde municipal. El mapa completo de actores activos en la gestión de riesgos del municipio, con sus respectivos mandatos legales, se sintetiza en la tabla siguiente.
| Categoría | Nombre | Detalle de mandato |
|---|---|---|
| Instituciones Públicas | Ayuntamiento de Bajos de Haina (Departamento Municipal de Planificación y Programación; Departamento de Gestión Ambiental y del Riesgo) | Gobierno municipal encargado por ley de la GRD en el municipio (Ley 147-02 y Ley 170-07). |
| Instituciones Públicas | Defensa Civil Haina | Asegura que los operativos del país sean adecuados para los perjuicios que se originen por desastres causados por inundación, terremoto, tormenta, huracán, fuego, escasez o distribución deficiente de suministros, y en general para proveer el orden, salud y bienestar económico, seguridad pública y preservación de la vida y de la propiedad (Ley 287 de 1966). |
| Instituciones Públicas | Cruz Roja Dominicana | Decreto No. 477 de 1932, que otorgó reconocimiento gubernamental a la Cruz Roja Dominicana. Es asesora en materia de GRD del gobierno dominicano. |
| Instituciones Públicas | Cuerpo de Bomberos de Haina | Ley 5110, relativa a los Cuerpos de Bomberos, de fecha 29 de junio de 1912; responsable de extinción de incendios y auxilio a la población en situaciones de emergencia. |
| Instituciones Públicas | Policía Nacional | Ley Orgánica de la Policía Nacional, No. 590-16, del 15 de julio de 2016. Mandato: salvaguardar la seguridad ciudadana; prevenir y controlar los delitos; perseguir e investigar las infracciones penales; mantener el orden público. |
| Instituciones Públicas | Policía Municipal | Ley 176-07 art. 173 y 174. Institución obligada a preservar los bienes municipales y hacer cumplir las leyes, ordenanzas, resoluciones, reglamentos y disposiciones municipales. |
| Instituciones Públicas | Hospital Barsequillo | Entidad pública de salud que hace parte del sistema nacional de salud y principal entidad en el entorno municipal. |
| Instituciones Públicas | Distrito Escolar 04-06 Haina | Órgano de gestión que rige un conjunto de centros escolares de distintos niveles y modalidad, bajo los lineamientos del Ministerio de Educación. |
| ONG con mandato en GRD | Centro de Acción Social y Promoción del Desarrollo ARCOÍRIS | Fundado el 6 de mayo de 2001, legalizado mediante resolución 033-ONG del 31 de octubre de 2006 e inscrito en el registro de ASFL con el número 4953 del 3 de julio de 2012. La GRD es una de sus áreas prioritarias. |
| ONG con mandato en GRD | World Vision | Confraternidad internacional con misión de asistencia en catástrofes, emergencias y gestión de desastres. |
| ONG con mandato en GRD | COOPCEA | ONG local con interés en la gestión de riesgo de desastres y el medio ambiente. |
| Organizaciones Comunitarias de Base | Juntas de Vecinos | Organizaciones comunitarias, barriales o sectoriales de una demarcación territorial, mediadoras en los conflictos que surgen entre sus miembros y frente a las autoridades municipales y nacionales, con facultad para denunciar violaciones a las normas de planeamiento urbano, medio ambiente y demás normas de la vida municipal. |
| Organizaciones Comunitarias de Base | Coordinadora de Juntas de Vecinos | Entidad que agrupa a las juntas de vecinos del municipio de Haina. |
| Organizaciones Comunitarias de Base | Redes Comunitarias de Prevención, Mitigación y Respuesta | Entidades locales en los barrios y comunidades con mandato social para intervenir en la GRD. |
| Empresas | Asociación de Industrias de Haina y el Sur | Entidad no gubernamental sin fines de lucro, creada el 17 de septiembre de 1981, constituida por Decreto Presidencial No. 3361 del 27 de octubre de 1983, bajo la Ley No. 520 del 26 de julio de 1925. Trabaja en la solución de los problemas que afectan a los asociados y su entorno. |
| Empresas | Patronato Pro-Desarrollo de Haina | PADESHA es una organización privada sin fines de lucro fundada en 1992 y con personería jurídica adquirida el 31 de diciembre de 1993 mediante la Ley 53-93. Trabaja en la mejora de la calidad de vida de los moradores de Haina. |
SINI. Un sistema integrado de información tiene por objetivo sistematizar toda la información sobre amenazas y vulnerabilidades y hacer un diagnóstico del riesgo y la capacidad de respuesta institucional, permitiendo la priorización de acciones, programas y proyectos. La Ley 147 asignó la responsabilidad de su creación y operatividad a la CNE junto con la colaboración de las instituciones del SN-PMR, las mismas que deben facilitar la información actualizada del ámbito de su competencia. Por su parte, el Anexo del Plan Nacional de Emergencia, precisa que el Sistema Nacional de Geo-Informática constituye un recurso del Sistema Nacional Integrado de Información para la obtención de datos, información y pronósticos oportunos para prevenir a la población de la ocurrencia de fenómenos hidrometeorológicos severos y sísmicos. Dicho sistema debe incluir: Una red de observación hidrometeorológica que operará la ONAMET en el componente meteorológico y el INDRHI en el componente hidrológico; una red de registro y observación sísmica que operará el ISU de la UASD, con fines de localización y diagnóstico rápido de la acción de terremotos, incluyéndose la red sísmica del INDRHI; un sistema de telecomunicaciones entre varias instituciones y el COE para intercambiar datos, información y pronósticos en tiempo real; sistemas locales de detección de inundaciones; entre otros aspectos.
El SINI declara como sus funciones las siguientes: ´´El Sistema Integrado Nacional de Información (SINI) tiene como finalidad principal sistematizar el conocimiento de las amenazas, vulnerabilidades y riesgos en el territorio nacional y contar con información relativa a sistemas de vigilancia y alerta, capacidad de respuesta y procesos de gestión interinstitucional y colaborar de una manera oportuna y eficiente en los procesos de toma de decisiones´´ EL SINI en la actualidad desarrolla Informes Ejecutivos en el nivel provincial.
Defensa Civil. La Ley No. 257 del 17 de junio de 1966 crea la Oficina de Defensa Civil con jurisdicción nacional, siendo su principal objetivo “proveer el orden, salud y bienestar económico, seguridad pública, preservación de la vida y de la propiedad, así como coordinar las funciones de los distintos departamentos del Estado, de sus organizaciones autónomas, de las entidades privadas de toda clase, para que se realice la más eficaz preparación de los recursos humanos, económicos y facilidades en caso de desastre”.
6.2 Análisis funcional de la gestión de riesgos en Bajos de Haina
El análisis funcional de la Gestión de Riesgo de Desastres (GRD) implica descomponer el sistema de GRD en sus componentes fundamentales para entender mejor cómo cada función contribuye a la gestión efectiva del riesgo de desastres. El Sistema de GRD en Bajos de Haina y el resto de los municipios del país está regido según indica la ley 147-02 por el CM-PMR.
Algunas de las funciones clave del CMPMR incluyen:
| Aspecto | Descripción | Impacto |
|---|---|---|
| Factores políticos | Capacidad de la comunidad para tomar decisiones sobre los temas que le afectan y resolver problemas sin recurrir a niveles superiores de gobierno. Para disminuir la vulnerabilidad política se requiere reducir simultáneamente la vulnerabilidad social y económica. En Haina, aunque las entidades de poder están bajo una misma línea partidaria, la coordinación es débil y el CMPMR presenta rezagos. Algunas fuentes señalan pugnas políticas como causa del mal desempeño institucional. | Debilita estructuras y procedimientos, limita la coordinación interinstitucional y reduce la capacidad de aprovechar oportunidades de gestión. Las comunidades políticamente débiles tienen menor posibilidad de construir resiliencia. |
| Factores tecnológicos | Dominio de conocimientos que permiten evitar nuevas condiciones de riesgo y facilitar su gestión (técnicas constructivas adecuadas, herramientas digitales de monitoreo). En Haina se detecta bajo nivel de conocimiento del riesgo y ausencia de un catálogo de sustancias peligrosas usadas en el Distrito Industrial. | Dificulta la información, monitoreo y seguimiento del riesgo. El ayuntamiento carece de capacidades técnicas sólidas; las construcciones son deficientes y están localizadas en zonas inadecuadas. |
| Herramientas digitales | Redes sociales, páginas web informativas y herramientas específicas para la GRD. En Haina existen herramientas del Centro Arcoíris y una sala de situación en la Defensa Civil, no siempre conocidas ni utilizadas por las autoridades. | Reducción de la efectividad del conocimiento situacional y debilitamiento funcional del CMPMR en la gestión municipal del riesgo. |
| Factores socioeconómicos y demográficos | Alta densidad y crecimiento poblacional, pobreza, desempleo e informalidad, contaminación, degradación del suelo y residuos sólidos. La planificación territorial es inexistente y la coordinación interinstitucional es débil. | Elevada vulnerabilidad por exposición y fragilidad física y social. La marginalidad y la segregación reducen la resiliencia comunitaria. |
| Factores sociales y culturales | Conductas inadecuadas frente al riesgo por parte de la población (p. ej. lanzar desperdicios a cañadas durante inundaciones) y de industriales que operan sin medidas correctivas suficientes. | Incremento de la vulnerabilidad comunitaria y reproducción social del riesgo de desastres. |
| Factores ambientales | Contaminación y polución, deficiente gestión de residuos sólidos, degradación de suelos, inundaciones recurrentes, escasez y baja calidad del agua potable, presión sobre ecosistemas y biodiversidad. | Impactos directos en la salud pública, aumento del riesgo de inundaciones y reducción de beneficios ecosistémicos. |
| Instrumentos de planificación de GRD | PNUD desarrolló en 2016 (actualizado 2019) un plan integral de riesgos con redes comunitarias. No hay evidencia de planes de contingencia específicos. El ayuntamiento se limita a coordinar acciones básicas tras alertas del COE. Visión Mundial conformó redes comunitarias y financió la Sala de Situación en la Defensa Civil. | La falta de planes actualizados reduce la eficiencia de la gestión. La comunidad está expuesta a riesgos tecnológicos e industriales sin planes de contingencia comunitarios. |
En materia de desastres y riesgos es claro que la velocidad del problema supera la velocidad de las soluciones y existe una alta frustración y preocupación científica a nivel internacional4.
El CMPMR del Municipio de Bajos de Haina muestra un desempeño muy mejorable en varias áreas clave de la gestión de riesgos de desastres. Sin embargo, hay áreas específicas que deben intervenirse con urgencia para aumentar la eficacia y resiliencia del Comité de PMR y de la comunidad en general. Entre estas mejoras se incluye conocer el riesgo local de forma integral, mejorar de forma sostenible la planificación del riesgo antrópico de gran presencia en el municipio por su carácter industrial, y una mayor participación comunitaria incluso participando en simulacros organizados con temporalidad adecuada y frente a diversas amenazas. Es necesario la implementación de Sistemas de Alerta temprana y su publicidad. También se necesitan tecnologías avanzadas para el monitoreo y la formalización de redes de cooperación más amplias. Al abordar estas áreas, el CMPMR podrá fortalecer su capacidad para gestionar eficazmente los riesgos y responder a los riesgos presentes en el municipio.
6.2.1 Análisis de los instrumentos de gestión de riesgos
Las municipalidades, con sus ayuntamientos, son una instancia fundamental para desarrollar políticas locales, en directo beneficio de las personas y comunidades que viven, estudian o trabajan en cierta comunidad. En el caso de la gestión de riesgo de desastres los ayuntamientos tienen transferidas todas las responsabilidades para gestionar el riesgo en sus respectivos términos territoriales, pero no poseen fondos especiales para atender esas emergencias o mitigar los riesgos y peligros observables y diagnosticados. La ley 176-07 destaca la responsabilidad de los gobiernos locales para intervenir en la gestión de riesgo de desastres. De forma específica los faculta para:
- Incidir en planificación urbana y ordenamiento territorial.
- Promover y organizar la participación comunitaria.
- Asegurar el funcionamiento de infraestructuras, en particular el régimen de gestión de residuos sólidos, aceras, calles y contenes.
- Promover la coordinación interinstitucional encabezando el Comité Municipal de Prevención, Mitigación y Respuesta (CMPMR).
Sin embargo, se observan tres desafíos básicos en la capacidad de estas entidades para gestionar de forma efectiva la GRD en sus municipios:
Escasa capacidad de implementación. Uno de los principales desafíos es la capacidad de los ayuntamientos para implementar efectivamente las disposiciones de la ley. Esto incluye la falta de recursos financieros y técnicos, así como la necesidad de capacitación continua del personal municipal.
Coordinación interinstitucional débil. Aunque la ley promueve la coordinación, en la práctica pueden surgir dificultades para alinear las acciones y recursos entre diferentes niveles de gobierno y entidades.
Infraestructura resiliente. La adecuación de la infraestructura existente a los estándares de resiliencia puede ser un proceso largo y costoso, requiriendo una planificación cuidadosa y una inversión sustancial con la que no cuentan los ayuntamientos como el de Haina.
Beatriz Fernández de Prada, en su trabajo Plan de acción social para la gestión integral del riesgo de desastres en el municipio de Bajos de Haina, República Dominicana (tesis de maestría en sociología, Universidad Politécnica de Madrid, 2023), identifica cuatro problemas centrales. Su metodología, basada en observación participante, entrevistas a actores clave y una encuesta de Conocimientos, Actitudes y Prácticas (CAP), es de enfoque cualitativo. (Fernández de Prada, 2023)
Problema I: Conocimiento del riesgo limitado. El conocimiento del riesgo en el municipio es limitado: parcial, escasamente sistematizado y de producción vertical. A nivel institucional, el riesgo, y, en particular el riesgo de inundación, no se concibe como el resultado de una suerte de amenaza natural inevitable. Se reconocen algunos factores antrópicos que infunden vulnerabilidad a zonas y poblaciones afectadas de manera desproporcionada, y que podrían intervenirse mediante acciones de prevención y mitigación. El Ayuntamiento, responsable último de garantizar el bienestar de los munícipes, no concibe el riesgo y su análisis pormenorizado como una cuestión prioritaria para el desarrollo local. El último informe de evaluación de la reducción del riesgo a nivel global apunta que, según la investigación cognitiva, “las decisiones relativas a los desastres suelen estar influidas por el pensamiento a corto plazo” (UNISDR, 2015). En Haina, esa visión cortoplacista se vincula a una escasa capacidad fiscal y presupuestos acotados para afrontar la multiplicidad de desafíos simultáneos. Los esfuerzos de ciertas instituciones (Defensa Civil, Cuerpo de Bomberos, Departamento de Gestión Ambiental y del Riesgo) por aproximarse y diagnosticar el riesgo adolecen de procedimientos no estandarizados y herramientas de medición insuficientes.
Problema II: Inversión en reducción del riesgo de desastres insuficiente. Las iniciativas de reducción del riesgo de desastres resultan insuficientes para consolidar un municipio resiliente. La inversión pública y privada para la reducción del riesgo de desastres mediante medidas estructurales (obras públicas) y no estructurales (planificación y sensibilización) resulta clave para construir territorios limpios, resilientes y adaptados al cambio climático. En Bajos de Haina, la ausencia de un sistema de drenaje urbano de aguas pluviales y superficiales contribuye a las inundaciones recurrentes. La falta de alcantarillado es la muestra más fehaciente de la insuficiencia de inversión estructural en el municipio. Tampoco se aprecia inversión significativa en medidas no estructurales de RRD: algunos instrumentos de planificación urbana no incorporan el riesgo y, en los que sí lo integran, el control de cumplimiento de normas y códigos de construcción es débil, como muestra la proporción de viviendas ubicadas en zonas de alto riesgo. La acumulación persistente de residuos en las cañadas, que obstruyen los cauces de agua pluvial, evidencia las deficiencias de sensibilización ambiental y la necesidad de medidas de mitigación más eficaces.
Problema III: Escasas dotaciones y herramientas de respuesta. Las dotaciones y herramientas de los cuerpos de respuesta son limitadas para garantizar un manejo de desastres óptimo, eficaz y participativo. La respuesta es la etapa de la gestión del riesgo más desarrollada por las instituciones locales. Existe un Sistema de Alerta Temprana (SAT) con un mecanismo multinivel (nacional, regional y local) de comunicación de las alertas relativamente eficaz y eficiente (tiempo y recursos) por el que el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) transmite las alertas a los Comités de Prevención, Mitigación y Respuesta en el nivel regional, provincial y municipal para que coordine los operativos de preparación y respuesta con los actores involucrados en su jurisdicción. También se advierte un elevado desempeño con relación a la planificación de la respuesta. El Ayuntamiento y la Defensa Civil elaboran anualmente un Plan de Emergencia ante amenazas múltiples y uno específico frente a inundaciones, al inicio de la temporada ciclónica. Todas las instituciones del CMPMR cuentan con protocolos de actuación ante emergencias, incluyendo hospitales y escuelas, y existe un sistema de refugios con capacidad para albergar a la población afectada, aunque la falta de confort desincentiva su uso cuando las familias disponen de alternativas seguras.
Con todo, existen ciertas debilidades en el sistema de respuesta que comprometen la eficacia de las instituciones locales para afrontar los riesgos una vez materializados. Las dotaciones y equipos de los cuerpos de primera respuesta son muy limitados en cantidad y adecuación para afrontar las emergencias esperadas. La Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos operan con carácter voluntario y reciben escasa financiación del Ayuntamiento para cumplir funciones fundamentales de GRD. Una vez ocurrido el desastre, se aprecian dilaciones en el proceso de diagnóstico de necesidades y reporte de daños y afectaciones que no ha alcanzado su óptimo en términos de tiempo y recursos empleados ya que se realiza en ausencia de herramientas tecnológicas, incluidas las digitales, que permitan evaluar las necesidades a través de una encuesta realizada en un dispositivo cuyos datos estén georreferenciados y se actualicen automáticamente en una plataforma.
Problema IV: Débil participación de los actores no institucionales. Ciertamente, existen ciertos mecanismos para la coordinación de la multiplicidad de actores involucrados en los distintos niveles de la GRD en el municipio y de estos con las instituciones en el resto de los niveles del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta. A nivel local, el instrumento para ello es el Comité Municipal de PMR de Bajos de Haina, que incluye a todas las instituciones y organizaciones involucradas, con representación de la sociedad civil. Sin embargo, dentro del Comité se advierten dos niveles informales.
Se distingue un “Comité reducido”, de cariz estratégico y ejecutivo, integrado por el Ayuntamiento, la Defensa Civil y los cuerpos de respuesta, donde se toman las decisiones; y un “Comité ampliado”, más consultivo, que incluye al resto de actores cuya participación se limita a la difusión de información. El Comité muestra además un sesgo reactivo: su actividad se concentra en las vísperas de la temporada ciclónica y ante desastres, aunque también produce planes de contingencia y capacitaciones en prevención.
A pesar de esos mecanismos, no existe un espacio donde los distintos actores locales, institucionales y comunitarios, así como ONG y empresas, se reúnan para intercambiar conocimientos y elaborar estrategias de gestión integral del riesgo de forma participativa. El interés del sector privado y de la población en la GIRD es limitado. Las industrias del municipio combinan una amplia facturación con una actividad altamente contaminante que refuerza el impacto de las inundaciones y genera riesgos adicionales.
A pesar de que la Asociación de Industrias de Haina manifiesta formalmente un compromiso con el medioambiente y el desarrollo de la comunidad, la realidad es que las externalidades negativas de las empresas siguen siendo muy elevadas en la zona y el compromiso con la mejora de la GRD en el municipio suele circunscribirse a donaciones en especie puntuales que se gestionan por contactos informales de la Defensa Civil con empresarios de la zona. Queda un amplio margen de concienciación del sector privado sobre los riesgos que genera en la comunidad y sobre los beneficios de incorporar criterios medioambientales y colaborar en proyectos de impacto social. Cuatro aspectos protagonizan el panorama restrictivo de la efectividad de las políticas locales de RRD: conocimiento del riesgo limitado, inversión insuficiente, escasas dotaciones de respuesta y débil participación de actores no institucionales.
El Marco de Sendai5 para la reducción del riesgo de desastres establece cuatro prioridades que deben fortalecerse en todos los contextos:
Prioridad 1: Comprender el riesgo de desastres. (conocimiento del riesgo)
Prioridad 2: Fortalecer la gobernanza del riesgo de desastres para gestionar dicho riesgo. (Participación)
Prioridad 3: Invertir en la reducción del riesgo de desastres para la resiliencia. (inversión y dotación de recursos)
Prioridad 4: Aumentar la preparación para casos de desastre a fin de dar una respuesta eficaz y para “reconstruir mejor” en los ámbitos de la recuperación, la rehabilitación y la reconstrucción.
6.2.2 Evaluación de la participación ciudadana en el proceso de planificación y definición de planes de gestión de riesgos
Fernández de Prada (2023) documenta el estado de la participación ciudadana en estos procesos con base en trabajo de campo directo en Bajos de Haina:
Ninguna de las personas consultadas participaba ni apenas conocía las Redes Comunitarias de Prevención, Mitigación y Respuesta, estructuras organizativas creadas por un proyecto del PNUD en 2016 en cuatro barrios especialmente vulnerables (Bella Vista, Gringo, Km18 y Villa Penca) con el objetivo de articular a la población en estructuras capacitadas para agilizar la respuesta ante desastres (Servicios de Acento.com.do, 2015). Estas Redes, que constituyen el “brazo” comunitario de la Defensa Civil y del SNPMR, están centradas en la respuesta inmediata para garantizar asistencia en el tiempo de llegada de los cuerpos oficiales a la zona afectada (López, 2016). Aunque podrían servir de nodo en los barrios para sensibilizar a la población y consolidar una cultura de prevención en las zonas vulnerables, en la actualidad la población articulada en Redes Comunitarias es muy baja (aprox. 15-20 personas), su actividad es itinerante y su capacidad para generar una transformación de actitudes y prácticas entre los vecinos es limitada.
Detrás de esta débil participación se esconde una autopercepción como sujetos con escasa capacidad de agencia y una percepción social del riesgo mediada por la vulnerabilidad socioeconómica y educativa de los barrios más expuestos al desastre.
La percepción del riesgo viene mediada por la escasez estructural en la que vive la población en las zonas en riesgo. La preocupación por satisfacer las necesidades materiales más básicas relega a un segundo plano el riesgo asumido cotidianamente al habitar zonas inundables. Las herramientas cognitivas para observar ese problema con perspectiva quedan soterradas por la inmediatez de la supervivencia: las cuotas pendientes, los ingresos inciertos, el costo de la comida semanal ocupan una capacidad cognitiva que hace más difícil proyectarse a futuro. Como señala Mullainathan y Shafir, “con la mente enfocada en la escasez presente, la previsión corre el riesgo de convertirse en otra víctima del gravamen de la visión de túnel” (Mullainathan & Shafir, 2013, p. 123).
6.2.3 Identificación de áreas de mejora en la gestión de riesgos, problemas y desafíos
Las áreas de mejora en la GRD en el municipio de Haina quedan claramente especificadas en los párrafos anteriores y coinciden en gran medida con los postulados de prioridades que establece el Marco de Sendai para la Reducción de Riesgos de Desastres.
6.2.3.1 Desafío 1: comprender el riesgo
Ampliar el conocimiento de la población sobre la vulnerabilidad a la que está enfrentada y sobre su necesidad de incrementar sus capacidades para reducir su condición de riesgo es una necesidad apremiante. Las autoridades locales deben fortalecer sus capacidades de reflexión y apropiarse de los conocimientos técnicos y herramientas necesarios para gestionar adecuadamente el riesgo. Las Juntas de Vecinos, las organizaciones que las agrupan, los gremios profesionales, los comerciantes asociados y los empresarios deben ser integrados y dotados de responsabilidad y capacidad para actuar de forma efectiva.
6.2.3.2 Desafío 2: fortalecer la gobernanza del riesgo
Siguiendo al Marco de Sendai, es necesario elaborar y fortalecer mecanismos para el seguimiento, la evaluación periódica y la comunicación pública de los avances en los planes locales, promoviendo el escrutinio público y alentando los debates institucionales entre regidores y funcionarios pertinentes. Asimismo, asignar funciones y tareas claras a los representantes comunitarios dentro de los procesos e instituciones de gestión del riesgo, por medio de marcos jurídicos pertinentes, y organizar consultas públicas y comunitarias extensas durante la elaboración de esas disposiciones.
6.2.3.3 Desafío 3: invertir en la reducción del riesgo
El Marco de Sendai recomienda que las inversiones públicas y privadas para la prevención y reducción del riesgo, mediante medidas estructurales y no estructurales, son esenciales para aumentar la resiliencia económica, social, sanitaria y cultural de las personas, las comunidades y el medio ambiente. Estas medidas son eficaces en función del costo y fundamentales para salvar vidas, prevenir pérdidas y asegurar la recuperación.
6.2.3.4 Desafío 4: aumentar la preparación para la respuesta
El Marco de Sendai sugiere adoptar medidas con anticipación a los acontecimientos, integrar la reducción del riesgo en la preparación y asegurar que se cuente con capacidad suficiente para una respuesta y recuperación eficaces a todos los niveles. Es esencial empoderar a las mujeres y a las personas con discapacidad para que encabecen enfoques basados en la equidad de género y el acceso universal. La fase de recuperación, rehabilitación y reconstrucción, preparada con antelación, es una oportunidad fundamental para “reconstruir mejor”.
6.3 Análisis situacional de la gestión de riesgos
La evaluación situacional del CMPMR de Bajos de Haina implica analizar el contexto interno y externo que afecta su capacidad para gestionar los riesgos y responder a desastres. Este análisis considera los recursos disponibles, las fortalezas y debilidades internas, así como las oportunidades y amenazas externas.
6.3.1 Análisis FODA
El análisis de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas (FODA) realizado por Beatriz Fernández de Prada en 2023 en su tesis de maestría para la Universidad Politécnica de Madrid, Plan de Acción Social para la Gestión Integral del Riesgo de Desastres en el Municipio de Bajos de Haina, República Dominicana. Los 56 elementos identificados se organizan en cuatro cuadrantes según la lógica clásica del análisis FODA.
| Cuadrante | Recuento | Porcentaje | Síntesis |
|---|---|---|---|
| Fortalezas | 17 | 30.4% | Estructura institucional activa y redes comunitarias existentes |
| Debilidades | 16 | 28.6% | Capacidades técnicas, digitales y financieras limitadas |
| Oportunidades | 11 | 19.6% | Marco internacional y alianzas con academia, ONG y donantes |
| Amenazas | 12 | 21.4% | Cambio climático, desigualdad estructural y debilidad fiscal |
| Total | 56 | 100% |
6.3.2 Resumen cuantitativo del análisis FODA
El balance interno (17 fortalezas frente a 16 debilidades) refleja una situación relativamente equilibrada con ligera ventaja positiva: existen capacidades institucionales que requieren fortalecimiento y coordinación. El balance externo (11 oportunidades frente a 12 amenazas) describe un entorno ligeramente desfavorable pero con oportunidades significativas, en un marco nacional e internacional propicio aunque con amenazas climáticas y sociales persistentes. La posición estratégica resultante es de reorientación: aprovechar las fortalezas internas para minimizar las amenazas externas y capitalizar las oportunidades disponibles, priorizando el fortalecimiento de las capacidades técnicas y financieras locales mientras se aprovechan los marcos de apoyo nacional e internacional.
6.3.3 Matriz descriptiva del análisis situacional
La matriz descriptiva es una herramienta útil en el análisis situacional del riesgo: aporta de forma básica la información relevante y evita amplias definiciones textuales. Su uso facilita la comunicación de aspectos claves y ayuda a desarrollar estrategias efectivas sobre los elementos que integran una política de mitigación y respuesta. El siguiente listado organiza los siete factores identificados en Bajos de Haina, con su descripción y su impacto sobre la gestión del riesgo de desastres.
F1. Factores políticos. Coordinación débil del CMPMR pese a alineación partidaria común; pugnas políticas señaladas como causa del mal desempeño institucional. → Debilita estructuras y limita la coordinación interinstitucional.
F2. Factores tecnológicos. Bajo nivel de conocimiento del riesgo y ausencia de catálogo de sustancias peligrosas del Distrito Industrial. → Dificulta el monitoreo del riesgo y favorece construcciones deficientes en zonas inadecuadas.
F3. Herramientas digitales. Herramientas del Centro Arcoíris y sala de situación en Defensa Civil, poco utilizadas por las autoridades. → Reduce la efectividad del conocimiento situacional del CMPMR.
F4. Factores socioeconómicos y demográficos. Alta densidad, pobreza, informalidad, contaminación industrial y planificación territorial inexistente. → Elevada vulnerabilidad por exposición y fragilidad social.
F5. Factores sociales y culturales. Conductas inadecuadas frente al riesgo (residuos a cañadas) e industrias sin medidas correctivas efectivas. → Reproducción social del riesgo de desastres.
F6. Factores ambientales. Contaminación, residuos sólidos, degradación de suelos, inundaciones recurrentes y escasez hídrica. → Impactos directos en salud pública e inundaciones recurrentes.
F7. Instrumentos de planificación de GRD. Plan del PNUD 2016/2019; sin planes de contingencia vigentes; acciones básicas tras alertas del COE. → La falta de planes actualizados reduce la eficiencia de la gestión.
6.3.4 Factores socioeconómicos y demográficos
La gestión del riesgo de desastres en Bajos de Haina está condicionada por una interacción compleja de factores socioeconómicos y demográficos que configuran un escenario de alta vulnerabilidad estructural. Estos factores se articulan en torno a dinámicas poblacionales aceleradas y condiciones socioeconómicas precarias que amplifican la exposición al riesgo.
| Indicador | Valor | Comparación | Impacto en vulnerabilidad |
|---|---|---|---|
| Densidad poblacional (municipio) | 4,050 hab/km² | 18 veces mayor que promedio nacional (220 hab/km²) | Hacinamiento crítico y presión sobre servicios |
| Población total municipio (2022) | 159,888 habitantes | 5º municipio más poblado (no cabecera provincial) | Alta demanda de infraestructura urbana |
| Población D.M. Bajos de Haina (área del proyecto) | 100,527 habitantes | 62.9% del total municipal | Caso de estudio del diagnóstico FONDOCYT |
| Distribución por género | 77,950 hombres / 81,938 mujeres | Proporción equilibrada | Necesidad de políticas diferenciadas |
| Certificación industrial | Primer Distrito Industrial RD | Reconocimiento MICM y PRO-INDUSTRIA | Paradoja desarrollo económico vs. pobreza |
| Movimiento portuario (2023) | 13 mil millones kg | Principal puerto del país | Presión ambiental y logística |
| Informalidad laboral | >60% (estimado) | Superior al promedio nacional | Ausencia de protección social |
| Déficit habitacional | No cuantificado | Proliferación asentamientos informales | Ocupación de zonas de riesgo |
El municipio presenta una densidad poblacional de 4,050 habitantes por kilómetro cuadrado, superando en más de 18 veces la densidad promedio nacional de 220 hab/km² y en más de 7 veces la densidad provincial de 524 hab/km² (ONE, 2022). La concentración de 159,888 habitantes a escala municipal según el Censo 2022, de los cuales 100,527 corresponden al Distrito Municipal de Bajos de Haina (cabecera) que constituye el caso de estudio, genera condiciones de hacinamiento que operan como factor amplificador de la vulnerabilidad territorial.
La dimensión económica presenta una paradoja relevante para la gestión del riesgo. Haina ostenta la certificación como Primer Distrito Industrial de República Dominicana otorgada por el MICM y PRO-INDUSTRIA, reconociendo su impacto en generación de empleos, exportaciones y compras internas (MICM, 2022). El Puerto de Haina, en enero-agosto 2023, movilizó aproximadamente 13 mil millones de kilogramos brutos en mercancías, consolidándose como el “Corazón de la industria de República Dominicana” según la Asociación de Industriales y Empresas de Haina y el Sur (Periódico elDinero, 2020). Esta robustez industrial contrasta con indicadores sociales que revelan la desconexión entre el desarrollo económico macro y el bienestar micro de la población local, desconexión que se traduce en cinco factores socioeconómicos críticos con consecuencias directas para la GRD.
| Factor | Situación actual | Consecuencias directas | Impacto en gestión de riesgos |
|---|---|---|---|
| Pobreza y desigualdad | Altos índices, concentración en zonas marginales | Acceso limitado a vivienda digna, salud y educación | Menor capacidad de respuesta y recuperación ante desastres |
| Informalidad económica | Prevalencia del sector informal, sin seguridad social | Ingresos inestables, ausencia de ahorro | Vulnerabilidad económica extrema post-desastre |
| Desempleo/subempleo | Tasas elevadas, especialmente en jóvenes y mujeres | Migración interna, inestabilidad social | Presión sobre asentamientos informales |
| Déficit de vivienda | Escasez de vivienda digna y asequible | Hacinamiento, problemas de salud pública | Ocupación de cauces y laderas inestables |
| Infraestructura deficiente | Limitaciones en vialidad, saneamiento y servicios | Deterioro calidad de vida, exclusión social | Dificultad para evacuación y respuesta a emergencias |
6.3.5 Factores sociales y culturales frente al riesgo
Los factores sociales y culturales en Bajos de Haina, identificados tanto en el diagnóstico técnico como en los talleres participativos, están dominados por comportamientos inadecuados frente al riesgo por parte de los cuatro grupos de actores clave del territorio.
| Actor | Comportamiento identificado | Consecuencia directa | Efecto multiplicador |
|---|---|---|---|
| Residentes | Arrojan desperdicios a corrientes durante inundaciones | Obstrucción de cauces | Amplificación de inundaciones |
| Industrias | Operan sin medidas correctivas ambientales | Contaminación sistemática | Degradación salud pública |
| Autoridades locales | Respuesta reactiva, no preventiva | Gestión ineficiente | Pérdida de confianza ciudadana |
| Organizaciones comunitarias | Trabajo aislado, sin coordinación | Duplicación de esfuerzos | Impacto limitado de intervenciones |
La cohesión social presenta debilidades significativas, con baja articulación entre grupos poblacionales, conflictos y tensiones sociales, y limitada participación ciudadana en la toma de decisiones municipales. El diagnóstico participativo del proyecto (n=155) confirma estas dinámicas y se desarrolla en detalle en el Sección 7.5.
6.4 Síntesis
Bajos de Haina enfrenta una situación compleja en términos de gestión de riesgos de desastres (GRD), influenciada por factores tanto naturales como antropogénicos. La combinación de riesgos industriales, debido a la alta concentración de industrias, y riesgos naturales, como huracanes e inundaciones, crea un entorno desafiante para la gestión de riesgos.
La Ley 147-02 establece el marco legal y operativo a través del Comité Municipal de Prevención, Mitigación y Respuesta (CMPMR), encargado de coordinar las acciones de GRD, sin embargo, dicha ley no establece mecanismos para el acceso a fondos a cargo de las entidades locales para garantizar el funcionamiento de estas entidades, las cuales deben proveerse a sí mismas. Por otro lado, se ha constatado que las mismas no cuentan con los conocimientos ni capacidades requeridas para actuar de forma eficiente.
Todas las recomendaciones de los organismos nacionales e internacionales coinciden en la necesidad de incorporar a las comunidades organizadas en instituciones sociales propias, e incluso a los propios residentes, en actividades de preparación y respuesta lo cual eleva la capacidad de respuestas sistémica frente a los riesgos, pero en el caso de Haina se constata que son muy débiles y en muchos casos inexistentes las experiencias en este aspecto. Se tiene información de por lo menos cuatro Redes Comunitarias de GRD: Villa Penca / Bella Vista, Barrio Gringo, Barrio KM 18.
Con la información obtenida se puede adelantar de forma preliminar una matriz de cálculo del indice de gestión de riesgo de desastres, la cual se acotaría al final del proyecto con toda la información recabada en los ejercicios específicos de acopio de información.
| Riesgo | Descripción | Impacto | Probabilidad | Vulnerabilidad | Capac. respuesta | IGR |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Inundaciones | Acumulación de agua por lluvias intensas | 4 | 4 | 4 | 1 | 64 |
| Accidentes industriales | Fugas de químicos y explosiones en plantas | 4 | 3 | 3 | 1 | 36 |
| Huracanes | Vientos fuertes y lluvias intensas | 4 | 3 | 3 | 1 | 36 |
Índice de Riesgo de Desastres: Es un cálculo del índice de riesgo, que se puede expresar mediante la fórmula:
\[\text{IRD} = \frac{\text{Impacto potencial} \times \text{Probabilidad} \times \text{Vulnerabilidad}}{\text{Capacidad de respuesta}}\]
Pasos para el Cálculo del Índice de Riesgo
Asignar Valores Numéricos: Asignar valores numéricos a cada componente cualitativo para facilitar el cálculo (e.g., Alto = 3, Medio = 2, Bajo = 1).
Multiplicación de Factores: Multiplicar los valores de Impacto Potencial, Probabilidad y Vulnerabilidad para obtener el numerador del índice.
División por Capacidad de Respuesta: Dividir el resultado por el valor asignado a la Capacidad de Respuesta para obtener el índice final.
6.4.1 Síntesis de hallazgos
Bajos de Haina combina alta exposición multirriesgo (inundaciones urbanas por cañadas, huracanes, accidentes industriales) con densidades elevadas y ocupación informal en áreas frágiles; el diagnóstico cartográfico y el índice preliminar de riesgo confirman que las inundaciones y los eventos industriales concentran el mayor impacto potencial ante una capacidad de respuesta aún limitada. En paralelo, la participación social efectiva es baja y la coordinación interinstitucional muestra rezagos, lo que reduce la eficacia de los instrumentos de gestión local (encuesta de participación, análisis correlacional y actas de talleres).
En materia instrumental, se dispone de prototipos digitales (Reporta Haina, TDAV, Bluespots, geoportal piloto) con uso probado en talleres, pero falta su institucionalización mediante ordenanza, manuales y flujos de datos estables.
6.4.2 Implicaciones para la planificación urbana en Bajos de Haina
La planificación debe integrar la GRD y la adaptación climática en el núcleo regulatorio: zonificación condicionada por riesgos, estándares constructivos resilientes, control de ocupaciones en cañadas y umbrales de activación para licencias y obras. Sin una ordenanza transitoria que amarre usos/densidades y un PMOT que consolide la estructura urbana, persistirán los incentivos a la expansión en zonas peligrosas. En la gestión diaria, la clave es pasar de herramientas en piloto a sistema operativo municipal: repositorio de datos interoperable, protocolos EDAN, Reporta Haina como ventanilla digital de incidentes y un Observatorio que conecte participación y evidencia para priorizar inversión pública.
6.4.3 Recomendaciones para futuras intervenciones
Lineamientos generales. Los lineamientos generales articulan los principios que deben gobernar cualquier intervención futura en materia de gestión del riesgo. El criterio de prevención primero exige que todo proyecto urbano demuestre reducción de exposición y vulnerabilidad antes de su aprobación. La evidencia y trazabilidad requiere decisiones soportadas en datos geoespaciales y registros administrativos auditables. La interoperabilidad implica mantener un repositorio municipal con metadatos y rutinas de actualización para riesgos, licencias y obras. La participación vinculante se expresa en mecanismos del Observatorio que permitan a los aportes ciudadanos modificar prioridades. Y el refuerzo de capacidades y financiamiento implica fortalecer la OPU y el CM-PMR con formación, equipamiento y presupuesto multianual.
Acciones específicas. Las acciones específicas se priorizan en diez intervenciones concretas, ordenadas por urgencia operativa:
- Ordenanza transitoria de uso de suelo por tipologías, mientras se formula el PMOT.
- Plan Municipal de Emergencias y Contingencias, con protocolos EDAN y cadena de mando definida.
- Consolidación del Observatorio Bajos de Haina como plataforma de seguimiento de riesgos, obras y licencias.
- Puesta en producción de Reporta Haina, con manuales, flujos de validación e indicadores trimestrales.
- Validación en campo del inventario TDAV, con medidas correctivas (limpieza de cañadas, micro-obras hidráulicas).
- Convenios de datos con entidades sectoriales (hidrometría, meteorología, catastro) para alertas y licencias.
- Catálogo municipal de sustancias peligrosas y plan de contingencias tecnológicas con las industrias del polígono.
- Programa de regularización y reasentamiento en zonas de alto riesgo, con apoyo social y soluciones habitacionales.
- Plan de limpieza y control de residuos en cañadas, con fiscalización y participación barrial.
- Presupuesto participativo temático en resiliencia (pequeñas obras y mantenimiento) y educación comunitaria continua.
6.4.4 Plan de implementación (18 meses)
| Fase | Periodo | Entregables clave | Responsables | Indicadores |
|---|---|---|---|---|
| Arranque | 0-3 meses | Ordenanza transitoria por tipologías; comité de gobernanza de datos; TDR del PMOT; plan municipal de emergencias (borrador) | Alcaldía/OPU, CM-PMR, Concejo | Ordenanza aprobada; comité instalado; TDR validados; plan en consulta |
| Despliegue I | 3-9 meses | Observatorio operativo (v1); Reporta Haina en producción; protocolos EDAN; convenios de datos; primeras validaciones TDAV | Alcaldía/OPU, Defensa Civil, áreas TIC, aliados sectoriales | % incidentes reportados/validados; tiempos de respuesta; convenios firmados; tejidos validados |
| Despliegue II | 9-15 meses | Micro-obras en cañadas; plan de residuos en tramos críticos; catálogo de sustancias peligrosas; módulos de licencias con criterios de riesgo | Alcaldía/OPU, Aseo urbano, Industrias, MIMARENA/Salud | km de cañadas intervenidas; residuos retirados; catálogo publicado; licencias con análisis de riesgo |
| Cierre de ciclo | 15-18 meses | PMOT en consulta pública; evaluación del Observatorio; actualización del Plan de Emergencias | Alcaldía/OPU, MEPyD local, CM-PMR | PMOT en consulta; tablero con KPIs anuales; plan socializado |
Referencias del capítulo
Ley No. 257 del 17 de junio de 1966 y Reglamento Decreto No. 1525 del 28 de julio de 1966.↩︎
Decreto No. 2045 del 5 de junio de 1968.↩︎
Los Desastres ocurridos en la República Dominicana 1966-2000. Omar Darío Cardona. Secretariado Técnico de la Presidencia. LA RED. ICF Consulting. BID. Santo Domingo, 2001.↩︎
Metodología para la evaluación del desempeño de la gestión del riesgo, M. L. Carreño O. D. Cardona A. H. Barbat↩︎
El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 se adoptó en la tercera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas celebrada en Sendai (Japón) el 18 de marzo de 2015. Este es el resultado de una serie de consultas entre las partes interesadas que se iniciaron en marzo de 2012 y de las negociaciones intergubernamentales que tuvieron lugar entre julio de 2014 y marzo de 2015, con el apoyo de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, a petición de la Asamblea General de las Naciones Unidas.↩︎