5  Gestión de riesgos

Fecha: agosto 2025 Objetivo específico: OE1 Resultado: R.2 Gestión de riesgos Palabras clave: Ley 147-02, SN-PMR, COE, CMPMR, Amenazas multipeligro, Inundaciones y riesgo industrial, Defensa Civil, Análisis FODA, 38 Bluespots

El municipio de Bajos de Haina presenta un perfil de riesgo singular en el contexto caribeño: combina amenazas naturales recurrentes, principalmente inundaciones por desbordamiento de cañadas y eventos hidrometeorológicos de alta intensidad, con riesgos industriales propios del mayor complejo industrial del país, sobre un tejido residencial con indicadores de vulnerabilidad elevados. La sistematización del diagnóstico de gestión de riesgos de desastres (GRD), realizada en el marco del OE1 del proyecto FONDOCYT, integra el análisis del marco legal e institucional vigente, el estado de los instrumentos de planificación y las capacidades operativas del Comité Municipal de Prevención, Mitigación y Respuesta (CM-PMR). El recorrido se apoya en la revisión documental del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta (SN-PMR), la encuesta de diagnóstico domiciliario (n = 155 hogares), el trabajo con las Redes Comunitarias de PMR y los aportes de la Mesa 2 del Seminario-Taller de Planificación Urbana Digital (octubre 2024).

6.1 Marco teórico

6.1.1 Gestión de riesgos: conceptos y enfoques

La gestión de riesgo de desastres en la República Dominicana se fundamenta en un marco legal y normativo establecido principalmente por la Ley 147-02 sobre Gestión de Riesgo (Congreso Nacional República Dominicana, 2002), articulado en el plano internacional con el Marco de Sendai 2015-2030 (UNISDR, 2015). Esta ley provee las bases para la identificación, análisis y mitigación de riesgos, así como para la preparación y respuesta ante desastres naturales y antrópicos. La tabla siguiente sintetiza los conceptos centrales y su aplicación específica en Bajos de Haina:

Tabla 6.1: Conceptos centrales de la Gestión de Riesgo de Desastres y su aplicación en Bajos de Haina. Elaboración propia con base en (Lavell et al., 2012; UNISDR, 2015; Wilches-Chaux, 1993).
Concepto Definición Aplicación en Bajos de Haina
Gestión de Riesgo de Desastres (GRD) Proceso integral que cubre prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación para minimizar impactos negativos en la sociedad (Lavell et al., 2012) CM-PMR reactivado con apoyo del proyecto; Plan Municipal de Emergencias pendiente de formalización
Riesgo Probabilidad de ocurrencia de un evento adverso; construcción social resultante de la interacción entre amenaza y vulnerabilidad (Blaikie et al., 2014) Combinación de riesgo de inundación (cañadas), riesgo industrial (REFIDOMSA) y vulnerabilidad social documentada por el diagnóstico FONDOCYT
Amenaza Fenómeno natural o humano con potencial de causar daño Principales: inundaciones en cañadas, tsunamis, riesgo de accidentes industriales en el Complejo Industrial de Haina
Vulnerabilidad Condiciones que hacen susceptible a una comunidad a los efectos de una amenaza; multidimensional (Wilches-Chaux, 1993) ICU promedio 1.4/3; 100% de edificaciones incumplen retiros normativos; tejidos de alta vulnerabilidad (TDAV) identificados en 16 manzanas
Prevención Medidas para evitar o reducir el impacto de desastres antes de que ocurran Normativa diferenciada por tipología de manzana; propuesta de PMOT con restricciones por zona de riesgo
Mitigación Acciones para reducir la severidad de los efectos una vez que el riesgo existe Plataforma Bluespots de exposición pluvial; Tejidos Degradados de Alta Vulnerabilidad (TDAV); sistema Reporta Haina
Preparación Desarrollo de capacidades y planificación para responder efectivamente Formación del equipo EDAN; simulacros de la Defensa Civil; reactivación del CM-PMR
Respuesta Acciones inmediatas para salvar vidas y minimizar daños Sistema de Alerta Temprana (SAT) multinivel del COE; plan de emergencias anual del Ayuntamiento
Recuperación Acciones para restablecer condiciones normales tras un desastre Protocolo pre-EDAN probado en ejercicios; pendiente de formalización mediante resolución local
Resiliencia Capacidad de un sistema para absorber perturbaciones y reorganizarse conservando sus funciones (Cardona A. et al., 2001; Holling, 1973) Observatorio Ciudadano como infraestructura cognitiva de monitoreo continuo; ecosistema digital FONDOCYT como capacidad instalada
Participación comunitaria Involucramiento de comunidades locales en la identificación de riesgos y planificación de respuestas (Wilches-Chaux, 1993) 155 encuestas domiciliarias; validación con juntas de vecinos; Mesa 2 GRD del Seminario-Taller (47 participantes)

La Gestión de Riesgo de Desastres (GRD) es un campo multidisciplinario que ha evolucionado a lo largo del tiempo, integrando diversos enfoques y teorías para abordar la complejidad de los desastres naturales y antrópicos. A continuación, se describen los principales enfoques de la GRD y las investigaciones y teóricos asociados a cada uno de ellos:

6.1.2 Enfoques teóricos de la gestión de riesgos

Enfoque de vulnerabilidad y capacidades. Ben Wisner, Piers Blaikie, Terry Cannon e Ian Davis desarrollaron el modelo de “Presión y Liberación” (PAR) en su obra At Risk: Natural Hazards, People’s Vulnerability and Disasters (Blaikie et al., 2014). Este enfoque destaca que los desastres no son simplemente eventos naturales, sino el resultado de la interacción entre la vulnerabilidad de las personas y las amenazas (Blaikie et al., 2014). En la misma línea, Gustavo Wilches-Chaux enfatiza la importancia de entender la vulnerabilidad en sus múltiples dimensiones (social, económica, física, ambiental) y promover la construcción de capacidades locales para reducir riesgos (Wilches-Chaux, 1993).

Enfoque de resiliencia. C.S. Holling introdujo el concepto de resiliencia en el ámbito ecológico en la década de 1970, el cual ha sido adaptado para la GRD. La resiliencia se refiere a la capacidad de un sistema para absorber perturbaciones y reorganizarse mientras cambia, conservando esencialmente las mismas funciones, estructura e identidad (Holling, 1973). En el ámbito comunitario, la resiliencia comprende la capacidad de las comunidades para adaptarse, aprender y recuperarse de los desastres, integrando dimensiones sociales, económicas y ambientales (Cardona A. et al., 2001).

Enfoque integral de gestión de riesgos. Alan Lavell es uno de los principales promotores del enfoque integral de la gestión de riesgos en América Latina. Lavell aboga por un enfoque que incluya la prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación, enfatizando la necesidad de una planificación coherente y coordinada (Lavell et al., 2012). La Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (EIRD) promueve un enfoque integral para la reducción de riesgos, que incluye la integración de la GRD en el desarrollo sostenible y la gobernanza (UNISDR, 2015).

Enfoque de desarrollo sostenible y GRD. Gustavo Wilches-Chaux y Alan Lavell subrayan que la GRD debe integrarse en el desarrollo sostenible, argumentando que los desastres son una manifestación de problemas de desarrollo. La reducción de riesgos de desastres debe ser parte integral de las políticas de desarrollo económico, social y ambiental (Lavell et al., 2012; Wilches-Chaux, 1993). Las Naciones Unidas han incorporado la reducción de riesgos de desastres como un componente clave de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), particularmente en el ODS 11 (Ciudades y Comunidades Sostenibles) y el ODS 13 (Acción por el Clima) (United Nations General Assembly, 2015).

Enfoque de gobernanza del riesgo. David Alexander, en su trabajo sobre la gobernanza del riesgo, examina cómo las estructuras de gobernanza afectan la eficacia de la GRD. Este enfoque pone énfasis en la importancia de la cooperación entre diferentes niveles de gobierno, el sector privado y la sociedad civil (Alexander, 2002). La UNISDR (Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres) promueve la gobernanza del riesgo como un elemento esencial para la reducción de desastres, destacando la necesidad de marcos legales e institucionales robustos (UNISDR, 2015).

Enfoque de participación comunitaria. Gustavo Wilches-Chaux defiende la participación comunitaria como fundamental en la GRD. Las comunidades locales poseen conocimiento tradicional y experiencia que son cruciales para identificar riesgos y desarrollar estrategias de mitigación efectivas (Wilches-Chaux, 1993). Marla Petal ha mostrado en su investigación cómo la participación comunitaria en la planificación y respuesta ante desastres puede aumentar significativamente la efectividad de las intervenciones (Petal, 2007).

Enfoque tecnológico y de innovación. Joseph Scanlon ha estudiado el papel de la tecnología en la gestión de emergencias, destacando cómo las herramientas digitales pueden mejorar la comunicación, la coordinación y la toma de decisiones durante desastres (Scanlon et al., 1985). Alan Lavell también ha resaltado la importancia de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la gestión de riesgos, incluyendo sistemas de información geográfica (SIG), sensores remotos y plataformas digitales para el monitoreo y la respuesta (Lavell et al., 2012).

Enfoque de género y diversidad. Elaine Enarson ha trabajado extensamente en la incorporación de la perspectiva de género en la GRD, mostrando cómo las mujeres y otros grupos marginados son desproporcionadamente afectados por los desastres y cómo su inclusión en la planificación y respuesta puede mejorar significativamente los resultados (Enarson et al., 2007). Sarah Bradshaw centra su investigación en cómo las diferencias de género influyen en la vulnerabilidad y la capacidad de respuesta ante desastres, abogando por políticas inclusivas que reconozcan estas diferencias (Bradshaw, 2013).

Tabla 6.2: Enfoques teóricos principales de la Gestión de Riesgo de Desastres y sus referentes. Elaboración propia.
Enfoque Autores clave Aporte central
Vulnerabilidad y capacidades Wisner, Blaikie, Cannon, Davis; Wilches-Chaux Modelo PAR: los desastres resultan de la interacción entre amenazas y vulnerabilidad social (Blaikie et al., 2014; Wilches-Chaux, 1993)
Resiliencia Holling; Cardona Capacidad del sistema para absorber perturbaciones y reorganizarse conservando sus funciones; en el ámbito comunitario integra dimensiones sociales, económicas y ambientales (Cardona A. et al., 2001; Holling, 1973)
Integral de GRD Lavell; EIRD Ciclo completo: prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación coordinadas (Lavell et al., 2012; UNISDR, 2015)
Desarrollo sostenible y GRD Wilches-Chaux; Lavell; ONU (ODS 11, 13) Los desastres son manifestación de problemas de desarrollo; la reducción de riesgo es política transversal (Lavell et al., 2012; United Nations General Assembly, 2015; Wilches-Chaux, 1993)
Gobernanza del riesgo Alexander; UNISDR Las estructuras de gobernanza multinivel determinan la eficacia de la GRD (Alexander, 2002; UNISDR, 2015)
Participación comunitaria Wilches-Chaux; Petal El conocimiento local es insumo esencial para identificar riesgos y diseñar estrategias de mitigación (Petal, 2007; Wilches-Chaux, 1993)
Tecnológico e innovación Scanlon; Lavell Las TIC, SIG y plataformas digitales mejoran la comunicación, el monitoreo y la toma de decisiones (Lavell et al., 2012; Scanlon et al., 1985)
Género y diversidad Enarson; Bradshaw Las mujeres y grupos marginados son desproporcionadamente afectados; las políticas deben reconocer estas diferencias (Bradshaw, 2013; Enarson et al., 2007)

6.1.3 Evolución de la gestión de riesgos en República Dominicana

La gestión de riesgos en República Dominicana transitó, a lo largo del siglo XX, de una orientación esencialmente reactiva hacia un marco institucional progresivo. La creación de la Oficina Nacional de Defensa Civil en 1966 y de la Comisión de Defensa Civil Nacional en 1968 constituyeron los primeros pasos formales; el Primer Simposio Estatal sobre Desastres Naturales (1981) sentó las bases de una coordinación interinstitucional que culminó, en 2001, en el Centro de Operaciones de Emergencias (COE, Decreto No. 360) y, en 2002, en la Ley No. 147-02, que estableció el Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta como arquitectura institucional permanente. El detalle de los instrumentos legales y la estructura institucional resultante se presenta en la sección Sección 6.1.7.

6.1.4 Instrumentos de planificación de gestión de riesgos en República Dominicana

6.1.4.1 Plan Nacional de gestión de riesgos

Fundamentado en la alianza entre el Gobierno, sector privado y la comunidad, tiene como objetivo prioritario contribuir a la mejora de la calidad de vida, el bienestar de la población y la protección del patrimonio económico, social y ambiental del país, a través del establecimiento de lineamientos, políticas, competencias y responsabilidades, del sector público, privado y sociedad civil, que fomenten mayores niveles de seguridad frente a los riesgos.

La articulación interinstitucional y descentralizada, así como la inclusión de la política de gestión del riesgo como eje transversal, a nivel de los diferentes sectores y colectividades territoriales, constituyen la base de toda actuación. Asimismo, se reconoce como condición indispensable la participación ciudadana en la toma de decisiones sobre gestión de riesgos, en la definición de las prioridades, en el diseño y aplicación de instrumentos de intervención.

El Plan Nacional de gestión de riesgos constituye la estrategia del gobierno para orientar las acciones del SN-PMR. Establece los principios y programas básicos para la gestión de riesgos, define las prioridades y pautas para la ejecución de los distintos programas y delimita los roles y responsabilidades de las instituciones y los organismos que integran el SN-PMR, dentro del marco de los cinco ejes programáticos estipulados por Ley:

  1. Promover el desarrollo del conocimiento y evaluación del riesgo y su socialización.
  2. Fortalecer la reducción y la previsión de los factores de riesgo.
  3. Mejorar las prácticas y los mecanismos para la alerta y respuesta.
  4. Formar recursos humanos, educación y capacitación.
  5. Fortalecer las capacidades interinstitucionales en gestión de riesgos.
Tabla 6.3: Plan Nacional de gestión de riesgos: instrumentos, cobertura y estado (ago-2025). Elaboración propia.
Instrumento Propósito Cobertura / Fuente Estado (ago-2025) Próximos pasos
CM-PMR (Comité Municipal PMR) Coordinación local de gestión del riesgo Municipal / Defensa Civil-COE Operativo, requiere consolidar actas, POA y protocolos Formalizar reglamento interno y plan anual del CM-PMR
Plan Municipal de Emergencias/Contingencias Guía de respuesta y roles Municipal / PNE-2023 No identificado público y vigente Elaborar/actualizar, validar y aprobar por Concejo
Monitoreo online de daños (ARCOIRIS-ICHaB) Reporte ciudadano + pre-EDAN validado Piloto La Pared (Haina) / StoryMap + UPM Probado; pendiente institucionalización Ordenanza, manuales EDAN/pre-EDAN, capacitación periódica
App Alerta COE Difusión de alertas y albergues Nacional / COE Operativa Protocolo local de retransmisión (sirenas, perifoneo, mensajes)
ONAMET/INDRHI Datos meteo-hidrológicos y alerta Nacional / Cuenca río Haina Operativas/en despliegue Convenios para datos en tiempo real y umbrales municipales
Reporta Haina (niveles 1-2) Captura/validación de incidentes y tableros Municipal / Proyecto Piloto funcional Ordenanza, manual operativo, KPIs e impresión de informes
TDAV / Bluespots Vulnerabilidad e inundación pluvial Municipal / Proyecto Piloto funcional Validación en campo, actualización de capas y geoprocesos
Cartografía de riesgo (diagnóstico) Priorización de mitigación/ordenamiento Municipal / Proyecto Disponible Repositorio municipal con metadatos y rutinas de actualización

6.1.4.2 Plan Nacional de Emergencia

Elaborado por la Comisión, establece las responsabilidades en el manejo de los desastres de todas las entidades que intervienen en la emergencia, haciendo más efectiva y eficiente, en términos organizativos y funcionales, la actuación durante las fases de preparación, alerta, respuesta, rehabilitación y recuperación. Para tal efecto, determina los mecanismos de coordinación y flujo de información entre los diferentes niveles y componentes de la Administración Pública. ``Este Plan fue realizado originalmente en 1981 (última actualización plan 2000) como el Plan Nacional de Emergencia para casos de Desastres en la República Dominicana, recibiendo varias actualizaciones hasta la fecha. El Centro de Operaciones de Emergencia (COE), se ratifica mediante la Ley 147-02 en su artículo 12; el COE es el órgano operativo del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo, el cual es responsable de promover y mantener la coordinación y operación conjunta entre los diferentes niveles, jurisdicciones y funciones de las instituciones involucradas en el manejo y atención de emergencias y desastres en el país (COE, 2018).

6.1.4.3 El Plan Municipal de gestión de riesgos en los municipios

Este plan se elabora con el objetivo de fortalecer la capacidad municipal para prevenir, mitigar, preparar, responder y recuperarse ante desastres naturales y antrópicos, integrando los instrumentos legales, técnicos y operativos que garanticen la seguridad y el bienestar de la población junto con la protección del medio ambiente y la infraestructura. Sus objetivos se concentran en prevenir y mitigar los riesgos mediante la identificación y reducción de vulnerabilidades, fortalecer la capacidad de respuesta de las instituciones locales y de la comunidad, garantizar la recuperación efectiva y sostenible tras un desastre, y promover la educación y la concientización ciudadana en materia de gestión de riesgos.

6.1.4.4 El Plan Municipal de Emergencia y Contingencia de los municipios

Este plan está diseñado para preparar, coordinar y ejecutar acciones eficientes en respuesta a situaciones de emergencia y desastres naturales o antrópicos, salvaguardando la vida, la propiedad y el bienestar de la comunidad con una respuesta rápida y eficaz en momentos críticos. Sus objetivos incluyen proteger la vida y la salud de los habitantes, minimizar los daños materiales y preservar el medio ambiente, asegurar una respuesta organizada y eficiente ante emergencias, y facilitar una recuperación rápida y sostenible posterior al evento.

6.1.5 Instrumentos tecnológicos de gestión de riesgos en República Dominicana

El ecosistema tecnológico nacional de GRD combina infraestructura de datos espaciales, sistemas de alerta y plataformas de captura y difusión. En el plano de la información geoespacial, la Infraestructura de Datos Espaciales de la República Dominicana (IDERD) articula políticas, tecnologías y estructuras institucionales que facilitan el acceso a información espacial para usuarios gubernamentales, académicos, del sector privado y ciudadanos, e integra los geoportales de MOPC, Servicio Geológico Nacional (SGN), INDRHI, INAPA, Ministerio de Medio Ambiente y Dirección General de Catastro Nacional (DGCN). El Instituto Geográfico Nacional complementa ese sistema con servicios de cartografía, geoportal, formación en SIG y redes geodésicas. La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructuras y Edificaciones (ONESVIE) ha desarrollado herramientas online para evaluaciones detalladas y visuales rápidas de vulnerabilidad sísmica en edificaciones e infraestructuras. En el ámbito epidemiológico, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), regulado por el Decreto 309-07, monitorea y evalúa las amenazas que inciden en la salud pública y orienta las medidas de mitigación (MSP, 2018).

En el plano de los sistemas de alerta temprana, la Dirección Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres ha avanzado una política nacional con ejes estratégicos, objetivos y lineamientos para la gobernanza, el conocimiento del riesgo, la comunicación de alertas y la respuesta, con mecanismos de articulación y coordinación interinstitucional; el documento se encuentra aún en fase preliminar. Los drones y sensores remotos se utilizan para la detección de anomalías en sistemas con potencial de generar peligros (deslizamientos, inundaciones), la evaluación rápida de daños y la vigilancia ambiental posterior a un desastre, aportando imágenes y datos en tiempo real que facilitan la planificación de la recuperación (Gómez & Pabon, 2021). Las plataformas de gestión de información, como el Sistema Nacional de Información sobre Gestión de Riesgos, integran datos de diversas fuentes para análisis y gestión en situaciones de emergencia.

Las aplicaciones móviles y redes sociales operan como canal de comunicación rápida con la población para alertas y actualizaciones en tiempo real, alineadas con la Prioridad 1 del Marco de Sendai sobre comprensión del riesgo (UNISDR, 2015). Un caso concreto es la aplicación Alerta COE, que permite consultar las últimas alertas emitidas por el COE con información sobre provincias afectadas, nivel de alerta y tipo de evento generador. Los sensores de calidad del aire y del agua monitorean continuamente las condiciones ambientales, proporcionan datos críticos para la gestión de salud pública y activan medidas de emergencia al detectar niveles peligrosos de contaminantes, con especial relevancia en áreas industriales y urbanas. Finalmente, los modelos de simulación y pronóstico permiten predecir el comportamiento de fenómenos naturales y estimar impactos potenciales; son utilizados por ONAMET y otras entidades para planificar acciones preventivas y respuestas efectivas.

6.1.6 Estado actual de los instrumentos de GRD Bajos de Haina

La operación local de la GRD en Haina combina capas nacionales alertas del COE y redes hidrometeorológicas (ONAMET/INDRHI) con dispositivos y prototipos municipales desplegados por el proyecto (Reporta Haina, TDAV y Bluespots), y con la experiencia previa de monitoreo online de daños impulsada por ARCOIRIS/ICHaB/ETSAM (ICHAB-ETSAM, 2020) . A nivel normativo y operativo, el Plan Nacional de Emergencias 2023 exige que cada municipio cuente con su plan de emergencias/contingencias, articulado con el COE; además, el COE ofrece la app Alerta COE para difusión de avisos y albergues, y el INDRHI avanza en la cuenca del río Haina hacia un sistema integrado de monitoreo y pronóstico de inundaciones. En Haina, ARCOIRIS/ICHaB documentó un modelo de doble nivel de reporte de daños (ciudadano y validado tipo pre-EDAN) y el proyecto retomó esa arquitectura con Reporta Haina y tableros en tiempo real. El desafío principal no es tecnológico, sino de institucionalización (ordenanzas, protocolos y manuales) y gobernanza de datos para conectar sensores, alertas y reportes con decisiones rutinarias del CM-PMR (COE, 2018; ONAMET, s. f.).

En cuanto al estado actual, Haina dispone de estructura operativa (CM-PMR y vínculos con COE/Defensa Civil) y de prototipos funcionales (Reporta Haina, TDAV, Bluespots), pero no se ha identificado públicamente un Plan Municipal de Emergencias/Contingencias vigente, pese a la exigencia del PNE-2023. El pre-EDAN se probó en ejercicios y requiere formalización (resolución local, manuales, entrenamiento periódico); las alertas nacionales funcionan, pero necesitan protocolos municipales de retransmisión (sirenas, perifoneo, mensajería) para cobertura en barrios vulnerables; y las capas de riesgo levantadas por el diagnóstico deben alojarse en un repositorio municipal interoperable. Prioridades: (i) aprobar el Plan Municipal de Emergencias y manuales EDAN/pre-EDAN; (ii) adoptar por ordenanza Reporta Haina/TDAV/Bluespots con POA y KPIs; y (iii) cerrar convenios de interoperabilidad con ONAMET/INDRHI para datos en tiempo real con umbrales de activación.

Tabla 6.4: Estado actual de instrumentos y componentes de gestión de riesgos en Bajos de Haina. Elaboración propia.
Instrumento / Componente Descripción breve Estado en Haina (oct-2024)
CM-PMR Comité municipal de coordinación GRD Operativo, requiere consolidación documental (actas, POA, protocolos)
Plan Municipal de Emergencias/Contingencias Plan exigido por PNE para cada municipio Sin versión pública vigente; pendiente elaboración
EDAN Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades Equipo definido en simulación; falta formalización y capacitación continua
Alerta temprana Alertas COE/ONAMET y app Alerta COE Operativa; requiere protocolos locales de retransmisión y cobertura barrial
Cartografía de riesgo Mapas de cañadas, ciclones, inundación, TDAV Disponible (diagnóstico); integrar a repositorio municipal
Reporta Haina (niveles 1-2) Captura ciudadana y tablero de incidentes Piloto operativo; requiere ordenanza y manual de uso
TDAV Tejidos Degradados de Alta Vulnerabilidad Piloto operativo; pendiente validación en campo y flujos EDAN/CM-PMR
Bluespots/Inundación Visor de exposición pluvial Piloto operativo; consolidar criterios y actualización
Observatorio y PMAR Observatorio urbano y Plan de Adaptación y Resiliencia Propuesta normativa; pendiente aprobación municipal

Haina dispone de organización y prototipos funcionales, pero necesita: (i) formalizar el Plan Municipal de Emergencias/Contingencias y manuales (incluido EDAN) en línea con el PNE-2023; (ii) institucionalizar las herramientas digitales (Reporta, TDAV, Bluespots) mediante ordenanza y POA; y (iii) asegurar gobernanza de datos para que la cartografía diagnóstica alimente rutinas de decisiones y control urbano.

6.2 Análisis funcional de la gestión de riesgos en Bajos de Haina

El análisis funcional de la Gestión de Riesgo de Desastres (GRD) implica descomponer el sistema de GRD en sus componentes fundamentales para entender mejor cómo cada función contribuye a la gestión efectiva del riesgo de desastres. El Sistema de GRD en Bajos de Haina y el resto de los municipios del país está regido según indica la ley 147-02 por el CM-PMR.

Algunas de las funciones clave del CMPMR incluyen:

Tabla 6.7: Análisis funcional de la gestión de riesgos en Bajos de Haina. Elaboración propia.
Aspecto Descripción Impacto
Factores políticos Capacidad de la comunidad para tomar decisiones sobre los temas que le afectan y resolver problemas sin recurrir a niveles superiores de gobierno. Para disminuir la vulnerabilidad política se requiere reducir simultáneamente la vulnerabilidad social y económica. En Haina, aunque las entidades de poder están bajo una misma línea partidaria, la coordinación es débil y el CMPMR presenta rezagos. Algunas fuentes señalan pugnas políticas como causa del mal desempeño institucional. Debilita estructuras y procedimientos, limita la coordinación interinstitucional y reduce la capacidad de aprovechar oportunidades de gestión. Las comunidades políticamente débiles tienen menor posibilidad de construir resiliencia.
Factores tecnológicos Dominio de conocimientos que permiten evitar nuevas condiciones de riesgo y facilitar su gestión (técnicas constructivas adecuadas, herramientas digitales de monitoreo). En Haina se detecta bajo nivel de conocimiento del riesgo y ausencia de un catálogo de sustancias peligrosas usadas en el Distrito Industrial. Dificulta la información, monitoreo y seguimiento del riesgo. El ayuntamiento carece de capacidades técnicas sólidas; las construcciones son deficientes y están localizadas en zonas inadecuadas.
Herramientas digitales Redes sociales, páginas web informativas y herramientas específicas para la GRD. En Haina existen herramientas del Centro Arcoíris y una sala de situación en la Defensa Civil, no siempre conocidas ni utilizadas por las autoridades. Reducción de la efectividad del conocimiento situacional y debilitamiento funcional del CMPMR en la gestión municipal del riesgo.
Factores socioeconómicos y demográficos Alta densidad y crecimiento poblacional, pobreza, desempleo e informalidad, contaminación, degradación del suelo y residuos sólidos. La planificación territorial es inexistente y la coordinación interinstitucional es débil. Elevada vulnerabilidad por exposición y fragilidad física y social. La marginalidad y la segregación reducen la resiliencia comunitaria.
Factores sociales y culturales Conductas inadecuadas frente al riesgo por parte de la población (p. ej. lanzar desperdicios a cañadas durante inundaciones) y de industriales que operan sin medidas correctivas suficientes. Incremento de la vulnerabilidad comunitaria y reproducción social del riesgo de desastres.
Factores ambientales Contaminación y polución, deficiente gestión de residuos sólidos, degradación de suelos, inundaciones recurrentes, escasez y baja calidad del agua potable, presión sobre ecosistemas y biodiversidad. Impactos directos en la salud pública, aumento del riesgo de inundaciones y reducción de beneficios ecosistémicos.
Instrumentos de planificación de GRD PNUD desarrolló en 2016 (actualizado 2019) un plan integral de riesgos con redes comunitarias. No hay evidencia de planes de contingencia específicos. El ayuntamiento se limita a coordinar acciones básicas tras alertas del COE. Visión Mundial conformó redes comunitarias y financió la Sala de Situación en la Defensa Civil. La falta de planes actualizados reduce la eficiencia de la gestión. La comunidad está expuesta a riesgos tecnológicos e industriales sin planes de contingencia comunitarios.

En materia de desastres y riesgos es claro que la velocidad del problema supera la velocidad de las soluciones y existe una alta frustración y preocupación científica a nivel internacional4.

El CMPMR del Municipio de Bajos de Haina muestra un desempeño muy mejorable en varias áreas clave de la gestión de riesgos de desastres. Sin embargo, hay áreas específicas que deben intervenirse con urgencia para aumentar la eficacia y resiliencia del Comité de PMR y de la comunidad en general. Entre estas mejoras se incluye conocer el riesgo local de forma integral, mejorar de forma sostenible la planificación del riesgo antrópico de gran presencia en el municipio por su carácter industrial, y una mayor participación comunitaria incluso participando en simulacros organizados con temporalidad adecuada y frente a diversas amenazas. Es necesario la implementación de Sistemas de Alerta temprana y su publicidad. También se necesitan tecnologías avanzadas para el monitoreo y la formalización de redes de cooperación más amplias. Al abordar estas áreas, el CMPMR podrá fortalecer su capacidad para gestionar eficazmente los riesgos y responder a los riesgos presentes en el municipio.

6.2.1 Análisis de los instrumentos de gestión de riesgos

Las municipalidades, con sus ayuntamientos, son una instancia fundamental para desarrollar políticas locales, en directo beneficio de las personas y comunidades que viven, estudian o trabajan en cierta comunidad. En el caso de la gestión de riesgo de desastres los ayuntamientos tienen transferidas todas las responsabilidades para gestionar el riesgo en sus respectivos términos territoriales, pero no poseen fondos especiales para atender esas emergencias o mitigar los riesgos y peligros observables y diagnosticados. La ley 176-07 destaca la responsabilidad de los gobiernos locales para intervenir en la gestión de riesgo de desastres. De forma específica los faculta para:

  • Incidir en planificación urbana y ordenamiento territorial.
  • Promover y organizar la participación comunitaria.
  • Asegurar el funcionamiento de infraestructuras, en particular el régimen de gestión de residuos sólidos, aceras, calles y contenes.
  • Promover la coordinación interinstitucional encabezando el Comité Municipal de Prevención, Mitigación y Respuesta (CMPMR).

Sin embargo, se observan tres desafíos básicos en la capacidad de estas entidades para gestionar de forma efectiva la GRD en sus municipios:

Escasa capacidad de implementación. Uno de los principales desafíos es la capacidad de los ayuntamientos para implementar efectivamente las disposiciones de la ley. Esto incluye la falta de recursos financieros y técnicos, así como la necesidad de capacitación continua del personal municipal.

Coordinación interinstitucional débil. Aunque la ley promueve la coordinación, en la práctica pueden surgir dificultades para alinear las acciones y recursos entre diferentes niveles de gobierno y entidades.

Infraestructura resiliente. La adecuación de la infraestructura existente a los estándares de resiliencia puede ser un proceso largo y costoso, requiriendo una planificación cuidadosa y una inversión sustancial con la que no cuentan los ayuntamientos como el de Haina.

Beatriz Fernández de Prada, en su trabajo Plan de acción social para la gestión integral del riesgo de desastres en el municipio de Bajos de Haina, República Dominicana (tesis de maestría en sociología, Universidad Politécnica de Madrid, 2023), identifica cuatro problemas centrales. Su metodología, basada en observación participante, entrevistas a actores clave y una encuesta de Conocimientos, Actitudes y Prácticas (CAP), es de enfoque cualitativo. (Fernández de Prada, 2023)

Problema I: Conocimiento del riesgo limitado. El conocimiento del riesgo en el municipio es limitado: parcial, escasamente sistematizado y de producción vertical. A nivel institucional, el riesgo, y, en particular el riesgo de inundación, no se concibe como el resultado de una suerte de amenaza natural inevitable. Se reconocen algunos factores antrópicos que infunden vulnerabilidad a zonas y poblaciones afectadas de manera desproporcionada, y que podrían intervenirse mediante acciones de prevención y mitigación. El Ayuntamiento, responsable último de garantizar el bienestar de los munícipes, no concibe el riesgo y su análisis pormenorizado como una cuestión prioritaria para el desarrollo local. El último informe de evaluación de la reducción del riesgo a nivel global apunta que, según la investigación cognitiva, “las decisiones relativas a los desastres suelen estar influidas por el pensamiento a corto plazo” (UNISDR, 2015). En Haina, esa visión cortoplacista se vincula a una escasa capacidad fiscal y presupuestos acotados para afrontar la multiplicidad de desafíos simultáneos. Los esfuerzos de ciertas instituciones (Defensa Civil, Cuerpo de Bomberos, Departamento de Gestión Ambiental y del Riesgo) por aproximarse y diagnosticar el riesgo adolecen de procedimientos no estandarizados y herramientas de medición insuficientes.

Problema II: Inversión en reducción del riesgo de desastres insuficiente. Las iniciativas de reducción del riesgo de desastres resultan insuficientes para consolidar un municipio resiliente. La inversión pública y privada para la reducción del riesgo de desastres mediante medidas estructurales (obras públicas) y no estructurales (planificación y sensibilización) resulta clave para construir territorios limpios, resilientes y adaptados al cambio climático. En Bajos de Haina, la ausencia de un sistema de drenaje urbano de aguas pluviales y superficiales contribuye a las inundaciones recurrentes. La falta de alcantarillado es la muestra más fehaciente de la insuficiencia de inversión estructural en el municipio. Tampoco se aprecia inversión significativa en medidas no estructurales de RRD: algunos instrumentos de planificación urbana no incorporan el riesgo y, en los que sí lo integran, el control de cumplimiento de normas y códigos de construcción es débil, como muestra la proporción de viviendas ubicadas en zonas de alto riesgo. La acumulación persistente de residuos en las cañadas, que obstruyen los cauces de agua pluvial, evidencia las deficiencias de sensibilización ambiental y la necesidad de medidas de mitigación más eficaces.

Problema III: Escasas dotaciones y herramientas de respuesta. Las dotaciones y herramientas de los cuerpos de respuesta son limitadas para garantizar un manejo de desastres óptimo, eficaz y participativo. La respuesta es la etapa de la gestión del riesgo más desarrollada por las instituciones locales. Existe un Sistema de Alerta Temprana (SAT) con un mecanismo multinivel (nacional, regional y local) de comunicación de las alertas relativamente eficaz y eficiente (tiempo y recursos) por el que el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) transmite las alertas a los Comités de Prevención, Mitigación y Respuesta en el nivel regional, provincial y municipal para que coordine los operativos de preparación y respuesta con los actores involucrados en su jurisdicción. También se advierte un elevado desempeño con relación a la planificación de la respuesta. El Ayuntamiento y la Defensa Civil elaboran anualmente un Plan de Emergencia ante amenazas múltiples y uno específico frente a inundaciones, al inicio de la temporada ciclónica. Todas las instituciones del CMPMR cuentan con protocolos de actuación ante emergencias, incluyendo hospitales y escuelas, y existe un sistema de refugios con capacidad para albergar a la población afectada, aunque la falta de confort desincentiva su uso cuando las familias disponen de alternativas seguras.

Con todo, existen ciertas debilidades en el sistema de respuesta que comprometen la eficacia de las instituciones locales para afrontar los riesgos una vez materializados. Las dotaciones y equipos de los cuerpos de primera respuesta son muy limitados en cantidad y adecuación para afrontar las emergencias esperadas. La Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos operan con carácter voluntario y reciben escasa financiación del Ayuntamiento para cumplir funciones fundamentales de GRD. Una vez ocurrido el desastre, se aprecian dilaciones en el proceso de diagnóstico de necesidades y reporte de daños y afectaciones que no ha alcanzado su óptimo en términos de tiempo y recursos empleados ya que se realiza en ausencia de herramientas tecnológicas, incluidas las digitales, que permitan evaluar las necesidades a través de una encuesta realizada en un dispositivo cuyos datos estén georreferenciados y se actualicen automáticamente en una plataforma.

Problema IV: Débil participación de los actores no institucionales. Ciertamente, existen ciertos mecanismos para la coordinación de la multiplicidad de actores involucrados en los distintos niveles de la GRD en el municipio y de estos con las instituciones en el resto de los niveles del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta. A nivel local, el instrumento para ello es el Comité Municipal de PMR de Bajos de Haina, que incluye a todas las instituciones y organizaciones involucradas, con representación de la sociedad civil. Sin embargo, dentro del Comité se advierten dos niveles informales.

Se distingue un “Comité reducido”, de cariz estratégico y ejecutivo, integrado por el Ayuntamiento, la Defensa Civil y los cuerpos de respuesta, donde se toman las decisiones; y un “Comité ampliado”, más consultivo, que incluye al resto de actores cuya participación se limita a la difusión de información. El Comité muestra además un sesgo reactivo: su actividad se concentra en las vísperas de la temporada ciclónica y ante desastres, aunque también produce planes de contingencia y capacitaciones en prevención.

A pesar de esos mecanismos, no existe un espacio donde los distintos actores locales, institucionales y comunitarios, así como ONG y empresas, se reúnan para intercambiar conocimientos y elaborar estrategias de gestión integral del riesgo de forma participativa. El interés del sector privado y de la población en la GIRD es limitado. Las industrias del municipio combinan una amplia facturación con una actividad altamente contaminante que refuerza el impacto de las inundaciones y genera riesgos adicionales.

A pesar de que la Asociación de Industrias de Haina manifiesta formalmente un compromiso con el medioambiente y el desarrollo de la comunidad, la realidad es que las externalidades negativas de las empresas siguen siendo muy elevadas en la zona y el compromiso con la mejora de la GRD en el municipio suele circunscribirse a donaciones en especie puntuales que se gestionan por contactos informales de la Defensa Civil con empresarios de la zona. Queda un amplio margen de concienciación del sector privado sobre los riesgos que genera en la comunidad y sobre los beneficios de incorporar criterios medioambientales y colaborar en proyectos de impacto social. Cuatro aspectos protagonizan el panorama restrictivo de la efectividad de las políticas locales de RRD: conocimiento del riesgo limitado, inversión insuficiente, escasas dotaciones de respuesta y débil participación de actores no institucionales.

El Marco de Sendai5 para la reducción del riesgo de desastres establece cuatro prioridades que deben fortalecerse en todos los contextos:

  • Prioridad 1: Comprender el riesgo de desastres. (conocimiento del riesgo)

  • Prioridad 2: Fortalecer la gobernanza del riesgo de desastres para gestionar dicho riesgo. (Participación)

  • Prioridad 3: Invertir en la reducción del riesgo de desastres para la resiliencia. (inversión y dotación de recursos)

  • Prioridad 4: Aumentar la preparación para casos de desastre a fin de dar una respuesta eficaz y para “reconstruir mejor” en los ámbitos de la recuperación, la rehabilitación y la reconstrucción.

6.2.2 Evaluación de la participación ciudadana en el proceso de planificación y definición de planes de gestión de riesgos

Fernández de Prada (2023) documenta el estado de la participación ciudadana en estos procesos con base en trabajo de campo directo en Bajos de Haina:

Ninguna de las personas consultadas participaba ni apenas conocía las Redes Comunitarias de Prevención, Mitigación y Respuesta, estructuras organizativas creadas por un proyecto del PNUD en 2016 en cuatro barrios especialmente vulnerables (Bella Vista, Gringo, Km18 y Villa Penca) con el objetivo de articular a la población en estructuras capacitadas para agilizar la respuesta ante desastres (Servicios de Acento.com.do, 2015). Estas Redes, que constituyen el “brazo” comunitario de la Defensa Civil y del SNPMR, están centradas en la respuesta inmediata para garantizar asistencia en el tiempo de llegada de los cuerpos oficiales a la zona afectada (López, 2016). Aunque podrían servir de nodo en los barrios para sensibilizar a la población y consolidar una cultura de prevención en las zonas vulnerables, en la actualidad la población articulada en Redes Comunitarias es muy baja (aprox. 15-20 personas), su actividad es itinerante y su capacidad para generar una transformación de actitudes y prácticas entre los vecinos es limitada.

Detrás de esta débil participación se esconde una autopercepción como sujetos con escasa capacidad de agencia y una percepción social del riesgo mediada por la vulnerabilidad socioeconómica y educativa de los barrios más expuestos al desastre.

La percepción del riesgo viene mediada por la escasez estructural en la que vive la población en las zonas en riesgo. La preocupación por satisfacer las necesidades materiales más básicas relega a un segundo plano el riesgo asumido cotidianamente al habitar zonas inundables. Las herramientas cognitivas para observar ese problema con perspectiva quedan soterradas por la inmediatez de la supervivencia: las cuotas pendientes, los ingresos inciertos, el costo de la comida semanal ocupan una capacidad cognitiva que hace más difícil proyectarse a futuro. Como señala Mullainathan y Shafir, “con la mente enfocada en la escasez presente, la previsión corre el riesgo de convertirse en otra víctima del gravamen de la visión de túnel” (Mullainathan & Shafir, 2013, p. 123).

6.2.3 Identificación de áreas de mejora en la gestión de riesgos, problemas y desafíos

Las áreas de mejora en la GRD en el municipio de Haina quedan claramente especificadas en los párrafos anteriores y coinciden en gran medida con los postulados de prioridades que establece el Marco de Sendai para la Reducción de Riesgos de Desastres.

6.2.3.1 Desafío 1: comprender el riesgo

Ampliar el conocimiento de la población sobre la vulnerabilidad a la que está enfrentada y sobre su necesidad de incrementar sus capacidades para reducir su condición de riesgo es una necesidad apremiante. Las autoridades locales deben fortalecer sus capacidades de reflexión y apropiarse de los conocimientos técnicos y herramientas necesarios para gestionar adecuadamente el riesgo. Las Juntas de Vecinos, las organizaciones que las agrupan, los gremios profesionales, los comerciantes asociados y los empresarios deben ser integrados y dotados de responsabilidad y capacidad para actuar de forma efectiva.

6.2.3.2 Desafío 2: fortalecer la gobernanza del riesgo

Siguiendo al Marco de Sendai, es necesario elaborar y fortalecer mecanismos para el seguimiento, la evaluación periódica y la comunicación pública de los avances en los planes locales, promoviendo el escrutinio público y alentando los debates institucionales entre regidores y funcionarios pertinentes. Asimismo, asignar funciones y tareas claras a los representantes comunitarios dentro de los procesos e instituciones de gestión del riesgo, por medio de marcos jurídicos pertinentes, y organizar consultas públicas y comunitarias extensas durante la elaboración de esas disposiciones.

6.2.3.3 Desafío 3: invertir en la reducción del riesgo

El Marco de Sendai recomienda que las inversiones públicas y privadas para la prevención y reducción del riesgo, mediante medidas estructurales y no estructurales, son esenciales para aumentar la resiliencia económica, social, sanitaria y cultural de las personas, las comunidades y el medio ambiente. Estas medidas son eficaces en función del costo y fundamentales para salvar vidas, prevenir pérdidas y asegurar la recuperación.

6.2.3.4 Desafío 4: aumentar la preparación para la respuesta

El Marco de Sendai sugiere adoptar medidas con anticipación a los acontecimientos, integrar la reducción del riesgo en la preparación y asegurar que se cuente con capacidad suficiente para una respuesta y recuperación eficaces a todos los niveles. Es esencial empoderar a las mujeres y a las personas con discapacidad para que encabecen enfoques basados en la equidad de género y el acceso universal. La fase de recuperación, rehabilitación y reconstrucción, preparada con antelación, es una oportunidad fundamental para “reconstruir mejor”.

6.3 Análisis situacional de la gestión de riesgos

La evaluación situacional del CMPMR de Bajos de Haina implica analizar el contexto interno y externo que afecta su capacidad para gestionar los riesgos y responder a desastres. Este análisis considera los recursos disponibles, las fortalezas y debilidades internas, así como las oportunidades y amenazas externas.

6.3.1 Análisis FODA

El análisis de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas (FODA) realizado por Beatriz Fernández de Prada en 2023 en su tesis de maestría para la Universidad Politécnica de Madrid, Plan de Acción Social para la Gestión Integral del Riesgo de Desastres en el Municipio de Bajos de Haina, República Dominicana. Los 56 elementos identificados se organizan en cuatro cuadrantes según la lógica clásica del análisis FODA.

NotaFortalezas (F) · 17
  • F1. Departamento de Gestión Ambiental y del Riesgo en el Ayuntamiento de Haina.
  • F2. Defensa Civil y cuerpos oficiales con procedimientos de evaluación del riesgo (no estandarizados).
  • F3. ONESVIE con herramienta digital de reporte de vulnerabilidad y técnicos capacitados.
  • F4. Defensa Civil capacita en prevención en escuelas y empresas (alcance limitado).
  • F5. CMPMR activo con representación de sociedad civil.
  • F6. Mandato definido de actores GRD, sin duplicidad.
  • F7. Empresas integran el CMPMR; algunas con capacitaciones.
  • F8. Sistema de Alerta Temprana multinivel del COE.
  • F9. Plan de Emergencia anual ante temporada ciclónica.
  • F10. Protocolos de actuación ante emergencias en todas las instituciones.
  • F11. Arcoíris con herramientas digitales comunitarias de levantamiento de riesgo.
  • F12. Valoración positiva ciudadana de SAT y organizaciones comunitarias.
  • F13. Ausencia de estereotipos de género que obstaculicen la participación.
  • F14. Población vulnerable con conocimiento de causas antrópicas de inundaciones.
  • F15. Alta participación en Juntas de Vecinos y organizaciones sin fines de lucro.
  • F16. Redes Comunitarias de PMR en barrios vulnerables.
  • F17. Redes Comunitarias no politizadas; brazo comunitario de Defensa Civil.
TipOportunidades (O) · 11
  • O1. Marco de Sendai 2015-2030 como referente internacional consensuado.
  • O2. GRD como prioridad en la Estrategia Nacional de Desarrollo.
  • O3. Resiliencia en líneas de acción de donantes (AECID, GIZ, PNUD, PNUMA).
  • O4. Voluntad política nacional de fortalecer capacidades locales.
  • O5. Sistema Integrado Nacional de Información (SINI) con datos georreferenciados.
  • O6. Proyecto de Comunidades Resilientes de World Vision.
  • O7. Levantamiento de Arcoíris en nueve barrios (Programa Saneamiento de Cañadas).
  • O8. Plataforma Tecnoecópolis de Arcoíris como punto multi-actor.
  • O9. Convenios con universidades españolas para investigación aplicada.
  • O10. Intercambio con iniciativas similares en la región.
  • O11. Creciente importancia global de criterios ESG en el sector privado.
AdvertenciaDebilidades (D) · 16
  • D1. El riesgo de inundación no es prioridad para las autoridades locales.
  • D2. Sin estudio previo de impacto de inundaciones ni historial de pérdidas.
  • D3. Procedimientos no estandarizados ni herramientas óptimas de medición.
  • D4. Escasa incorporación de metodologías interactivas.
  • D5. La población no se concibe como sujeto productor de conocimiento local.
  • D6. Sin Plan Municipal de GIRD actualizado y operativo.
  • D7. Capacidad financiera y técnica local limitada.
  • D8. Técnicos municipales poco familiarizados con el enfoque integral.
  • D9. Cuerpos de primera respuesta con equipos limitados.
  • D10. Escasa digitalización de evaluación de daños post-desastre.
  • D11. Sin mecanismo estandarizado de evaluación colectiva de la respuesta.
  • D12. La población vulnerable no percibe el riesgo como urgente.
  • D13. Persistencia del vertido de residuos en cañadas.
  • D14. Escasa matrícula en Redes Comunitarias de PMR.
  • D15. Externalidades negativas persistentes de las industrias locales.
  • D16. Sin foro local multi-actor para resiliencia.
PrecauciónAmenazas (A) · 12
  • A1. Cambio climático agravando intensidad de precipitaciones.
  • A2. Dinámicas estructurales de pobreza y exclusión.
  • A3. Simultaneidad de problemáticas que compiten por atención.
  • A4. Debilidad fiscal de autoridades locales.
  • A5. Sólo el 9.9% de la ayuda al desarrollo se orienta a resiliencia (UNISDR, 2015).
  • A6. Brecha digital restringe el acceso equitativo a herramientas.
  • A7. Grupos de presión de empresas contaminantes.
  • A8. Politización de organizaciones comunitarias.
  • A9. Cooptación de líderes comunitarios reivindicativos.
  • A10. Vulnerabilidad educativa que compromete la sensibilización.
  • A11. Conflictos entre actores por protagonismo en el Plan.
  • A12. Instrumentalización empresarial del Plan (greenwashing).
Tabla 6.8: Análisis FODA del CMPMR de Bajos de Haina, con los 56 elementos distribuidos en los cuatro cuadrantes. Adaptado de Fernández de Prada (2023).
Cuadrante Recuento Porcentaje Síntesis
Fortalezas 17 30.4% Estructura institucional activa y redes comunitarias existentes
Debilidades 16 28.6% Capacidades técnicas, digitales y financieras limitadas
Oportunidades 11 19.6% Marco internacional y alianzas con academia, ONG y donantes
Amenazas 12 21.4% Cambio climático, desigualdad estructural y debilidad fiscal
Total 56 100%

6.3.2 Resumen cuantitativo del análisis FODA

El balance interno (17 fortalezas frente a 16 debilidades) refleja una situación relativamente equilibrada con ligera ventaja positiva: existen capacidades institucionales que requieren fortalecimiento y coordinación. El balance externo (11 oportunidades frente a 12 amenazas) describe un entorno ligeramente desfavorable pero con oportunidades significativas, en un marco nacional e internacional propicio aunque con amenazas climáticas y sociales persistentes. La posición estratégica resultante es de reorientación: aprovechar las fortalezas internas para minimizar las amenazas externas y capitalizar las oportunidades disponibles, priorizando el fortalecimiento de las capacidades técnicas y financieras locales mientras se aprovechan los marcos de apoyo nacional e internacional.

6.3.3 Matriz descriptiva del análisis situacional

La matriz descriptiva es una herramienta útil en el análisis situacional del riesgo: aporta de forma básica la información relevante y evita amplias definiciones textuales. Su uso facilita la comunicación de aspectos claves y ayuda a desarrollar estrategias efectivas sobre los elementos que integran una política de mitigación y respuesta. El siguiente listado organiza los siete factores identificados en Bajos de Haina, con su descripción y su impacto sobre la gestión del riesgo de desastres.

NotaFactores del análisis situacional

F1. Factores políticos. Coordinación débil del CMPMR pese a alineación partidaria común; pugnas políticas señaladas como causa del mal desempeño institucional. → Debilita estructuras y limita la coordinación interinstitucional.

F2. Factores tecnológicos. Bajo nivel de conocimiento del riesgo y ausencia de catálogo de sustancias peligrosas del Distrito Industrial. → Dificulta el monitoreo del riesgo y favorece construcciones deficientes en zonas inadecuadas.

F3. Herramientas digitales. Herramientas del Centro Arcoíris y sala de situación en Defensa Civil, poco utilizadas por las autoridades. → Reduce la efectividad del conocimiento situacional del CMPMR.

F4. Factores socioeconómicos y demográficos. Alta densidad, pobreza, informalidad, contaminación industrial y planificación territorial inexistente. → Elevada vulnerabilidad por exposición y fragilidad social.

F5. Factores sociales y culturales. Conductas inadecuadas frente al riesgo (residuos a cañadas) e industrias sin medidas correctivas efectivas. → Reproducción social del riesgo de desastres.

F6. Factores ambientales. Contaminación, residuos sólidos, degradación de suelos, inundaciones recurrentes y escasez hídrica. → Impactos directos en salud pública e inundaciones recurrentes.

F7. Instrumentos de planificación de GRD. Plan del PNUD 2016/2019; sin planes de contingencia vigentes; acciones básicas tras alertas del COE. → La falta de planes actualizados reduce la eficiencia de la gestión.

6.3.4 Factores socioeconómicos y demográficos

La gestión del riesgo de desastres en Bajos de Haina está condicionada por una interacción compleja de factores socioeconómicos y demográficos que configuran un escenario de alta vulnerabilidad estructural. Estos factores se articulan en torno a dinámicas poblacionales aceleradas y condiciones socioeconómicas precarias que amplifican la exposición al riesgo.

Tabla 6.9: Indicadores demográficos y socioeconómicos de Bajos de Haina. Elaboración propia basada en (ONE, 2022) y diagnóstico territorial del proyecto.
Indicador Valor Comparación Impacto en vulnerabilidad
Densidad poblacional (municipio) 4,050 hab/km² 18 veces mayor que promedio nacional (220 hab/km²) Hacinamiento crítico y presión sobre servicios
Población total municipio (2022) 159,888 habitantes 5º municipio más poblado (no cabecera provincial) Alta demanda de infraestructura urbana
Población D.M. Bajos de Haina (área del proyecto) 100,527 habitantes 62.9% del total municipal Caso de estudio del diagnóstico FONDOCYT
Distribución por género 77,950 hombres / 81,938 mujeres Proporción equilibrada Necesidad de políticas diferenciadas
Certificación industrial Primer Distrito Industrial RD Reconocimiento MICM y PRO-INDUSTRIA Paradoja desarrollo económico vs. pobreza
Movimiento portuario (2023) 13 mil millones kg Principal puerto del país Presión ambiental y logística
Informalidad laboral >60% (estimado) Superior al promedio nacional Ausencia de protección social
Déficit habitacional No cuantificado Proliferación asentamientos informales Ocupación de zonas de riesgo

El municipio presenta una densidad poblacional de 4,050 habitantes por kilómetro cuadrado, superando en más de 18 veces la densidad promedio nacional de 220 hab/km² y en más de 7 veces la densidad provincial de 524 hab/km² (ONE, 2022). La concentración de 159,888 habitantes a escala municipal según el Censo 2022, de los cuales 100,527 corresponden al Distrito Municipal de Bajos de Haina (cabecera) que constituye el caso de estudio, genera condiciones de hacinamiento que operan como factor amplificador de la vulnerabilidad territorial.

La dimensión económica presenta una paradoja relevante para la gestión del riesgo. Haina ostenta la certificación como Primer Distrito Industrial de República Dominicana otorgada por el MICM y PRO-INDUSTRIA, reconociendo su impacto en generación de empleos, exportaciones y compras internas (MICM, 2022). El Puerto de Haina, en enero-agosto 2023, movilizó aproximadamente 13 mil millones de kilogramos brutos en mercancías, consolidándose como el “Corazón de la industria de República Dominicana” según la Asociación de Industriales y Empresas de Haina y el Sur (Periódico elDinero, 2020). Esta robustez industrial contrasta con indicadores sociales que revelan la desconexión entre el desarrollo económico macro y el bienestar micro de la población local, desconexión que se traduce en cinco factores socioeconómicos críticos con consecuencias directas para la GRD.

Tabla 6.10: Factores socioeconómicos críticos y sus consecuencias para la gestión de riesgos. Sistematización de hallazgos del diagnóstico participativo. Elaboración propia.
Factor Situación actual Consecuencias directas Impacto en gestión de riesgos
Pobreza y desigualdad Altos índices, concentración en zonas marginales Acceso limitado a vivienda digna, salud y educación Menor capacidad de respuesta y recuperación ante desastres
Informalidad económica Prevalencia del sector informal, sin seguridad social Ingresos inestables, ausencia de ahorro Vulnerabilidad económica extrema post-desastre
Desempleo/subempleo Tasas elevadas, especialmente en jóvenes y mujeres Migración interna, inestabilidad social Presión sobre asentamientos informales
Déficit de vivienda Escasez de vivienda digna y asequible Hacinamiento, problemas de salud pública Ocupación de cauces y laderas inestables
Infraestructura deficiente Limitaciones en vialidad, saneamiento y servicios Deterioro calidad de vida, exclusión social Dificultad para evacuación y respuesta a emergencias

6.3.5 Factores sociales y culturales frente al riesgo

Los factores sociales y culturales en Bajos de Haina, identificados tanto en el diagnóstico técnico como en los talleres participativos, están dominados por comportamientos inadecuados frente al riesgo por parte de los cuatro grupos de actores clave del territorio.

Tabla 6.11: Comportamientos de actores clave y sus consecuencias para la gestión de riesgos. Observaciones de campo y entrevistas con actores clave. Elaboración propia.
Actor Comportamiento identificado Consecuencia directa Efecto multiplicador
Residentes Arrojan desperdicios a corrientes durante inundaciones Obstrucción de cauces Amplificación de inundaciones
Industrias Operan sin medidas correctivas ambientales Contaminación sistemática Degradación salud pública
Autoridades locales Respuesta reactiva, no preventiva Gestión ineficiente Pérdida de confianza ciudadana
Organizaciones comunitarias Trabajo aislado, sin coordinación Duplicación de esfuerzos Impacto limitado de intervenciones

La cohesión social presenta debilidades significativas, con baja articulación entre grupos poblacionales, conflictos y tensiones sociales, y limitada participación ciudadana en la toma de decisiones municipales. El diagnóstico participativo del proyecto (n=155) confirma estas dinámicas y se desarrolla en detalle en el Sección 7.5.

6.4 Síntesis

Bajos de Haina enfrenta una situación compleja en términos de gestión de riesgos de desastres (GRD), influenciada por factores tanto naturales como antropogénicos. La combinación de riesgos industriales, debido a la alta concentración de industrias, y riesgos naturales, como huracanes e inundaciones, crea un entorno desafiante para la gestión de riesgos.

La Ley 147-02 establece el marco legal y operativo a través del Comité Municipal de Prevención, Mitigación y Respuesta (CMPMR), encargado de coordinar las acciones de GRD, sin embargo, dicha ley no establece mecanismos para el acceso a fondos a cargo de las entidades locales para garantizar el funcionamiento de estas entidades, las cuales deben proveerse a sí mismas. Por otro lado, se ha constatado que las mismas no cuentan con los conocimientos ni capacidades requeridas para actuar de forma eficiente.

Todas las recomendaciones de los organismos nacionales e internacionales coinciden en la necesidad de incorporar a las comunidades organizadas en instituciones sociales propias, e incluso a los propios residentes, en actividades de preparación y respuesta lo cual eleva la capacidad de respuestas sistémica frente a los riesgos, pero en el caso de Haina se constata que son muy débiles y en muchos casos inexistentes las experiencias en este aspecto. Se tiene información de por lo menos cuatro Redes Comunitarias de GRD: Villa Penca / Bella Vista, Barrio Gringo, Barrio KM 18.

Con la información obtenida se puede adelantar de forma preliminar una matriz de cálculo del indice de gestión de riesgo de desastres, la cual se acotaría al final del proyecto con toda la información recabada en los ejercicios específicos de acopio de información.

Tabla 6.12: Cálculo del Índice de Gestión de Riesgo preliminar (primera fase). Elaboración propia.
Riesgo Descripción Impacto Probabilidad Vulnerabilidad Capac. respuesta IGR
Inundaciones Acumulación de agua por lluvias intensas 4 4 4 1 64
Accidentes industriales Fugas de químicos y explosiones en plantas 4 3 3 1 36
Huracanes Vientos fuertes y lluvias intensas 4 3 3 1 36

Índice de Riesgo de Desastres: Es un cálculo del índice de riesgo, que se puede expresar mediante la fórmula:

\[\text{IRD} = \frac{\text{Impacto potencial} \times \text{Probabilidad} \times \text{Vulnerabilidad}}{\text{Capacidad de respuesta}}\]

Pasos para el Cálculo del Índice de Riesgo

  1. Asignar Valores Numéricos: Asignar valores numéricos a cada componente cualitativo para facilitar el cálculo (e.g., Alto = 3, Medio = 2, Bajo = 1).

  2. Multiplicación de Factores: Multiplicar los valores de Impacto Potencial, Probabilidad y Vulnerabilidad para obtener el numerador del índice.

  3. División por Capacidad de Respuesta: Dividir el resultado por el valor asignado a la Capacidad de Respuesta para obtener el índice final.

6.4.1 Síntesis de hallazgos

Bajos de Haina combina alta exposición multirriesgo (inundaciones urbanas por cañadas, huracanes, accidentes industriales) con densidades elevadas y ocupación informal en áreas frágiles; el diagnóstico cartográfico y el índice preliminar de riesgo confirman que las inundaciones y los eventos industriales concentran el mayor impacto potencial ante una capacidad de respuesta aún limitada. En paralelo, la participación social efectiva es baja y la coordinación interinstitucional muestra rezagos, lo que reduce la eficacia de los instrumentos de gestión local (encuesta de participación, análisis correlacional y actas de talleres).

En materia instrumental, se dispone de prototipos digitales (Reporta Haina, TDAV, Bluespots, geoportal piloto) con uso probado en talleres, pero falta su institucionalización mediante ordenanza, manuales y flujos de datos estables.

6.4.2 Implicaciones para la planificación urbana en Bajos de Haina

La planificación debe integrar la GRD y la adaptación climática en el núcleo regulatorio: zonificación condicionada por riesgos, estándares constructivos resilientes, control de ocupaciones en cañadas y umbrales de activación para licencias y obras. Sin una ordenanza transitoria que amarre usos/densidades y un PMOT que consolide la estructura urbana, persistirán los incentivos a la expansión en zonas peligrosas. En la gestión diaria, la clave es pasar de herramientas en piloto a sistema operativo municipal: repositorio de datos interoperable, protocolos EDAN, Reporta Haina como ventanilla digital de incidentes y un Observatorio que conecte participación y evidencia para priorizar inversión pública.

6.4.3 Recomendaciones para futuras intervenciones

Lineamientos generales. Los lineamientos generales articulan los principios que deben gobernar cualquier intervención futura en materia de gestión del riesgo. El criterio de prevención primero exige que todo proyecto urbano demuestre reducción de exposición y vulnerabilidad antes de su aprobación. La evidencia y trazabilidad requiere decisiones soportadas en datos geoespaciales y registros administrativos auditables. La interoperabilidad implica mantener un repositorio municipal con metadatos y rutinas de actualización para riesgos, licencias y obras. La participación vinculante se expresa en mecanismos del Observatorio que permitan a los aportes ciudadanos modificar prioridades. Y el refuerzo de capacidades y financiamiento implica fortalecer la OPU y el CM-PMR con formación, equipamiento y presupuesto multianual.

Acciones específicas. Las acciones específicas se priorizan en diez intervenciones concretas, ordenadas por urgencia operativa:

  1. Ordenanza transitoria de uso de suelo por tipologías, mientras se formula el PMOT.
  2. Plan Municipal de Emergencias y Contingencias, con protocolos EDAN y cadena de mando definida.
  3. Consolidación del Observatorio Bajos de Haina como plataforma de seguimiento de riesgos, obras y licencias.
  4. Puesta en producción de Reporta Haina, con manuales, flujos de validación e indicadores trimestrales.
  5. Validación en campo del inventario TDAV, con medidas correctivas (limpieza de cañadas, micro-obras hidráulicas).
  6. Convenios de datos con entidades sectoriales (hidrometría, meteorología, catastro) para alertas y licencias.
  7. Catálogo municipal de sustancias peligrosas y plan de contingencias tecnológicas con las industrias del polígono.
  8. Programa de regularización y reasentamiento en zonas de alto riesgo, con apoyo social y soluciones habitacionales.
  9. Plan de limpieza y control de residuos en cañadas, con fiscalización y participación barrial.
  10. Presupuesto participativo temático en resiliencia (pequeñas obras y mantenimiento) y educación comunitaria continua.

6.4.4 Plan de implementación (18 meses)

Tabla 6.13: Hoja de ruta de implementación del ecosistema digital de gestión territorial (18 meses). Elaboración propia.
Fase Periodo Entregables clave Responsables Indicadores
Arranque 0-3 meses Ordenanza transitoria por tipologías; comité de gobernanza de datos; TDR del PMOT; plan municipal de emergencias (borrador) Alcaldía/OPU, CM-PMR, Concejo Ordenanza aprobada; comité instalado; TDR validados; plan en consulta
Despliegue I 3-9 meses Observatorio operativo (v1); Reporta Haina en producción; protocolos EDAN; convenios de datos; primeras validaciones TDAV Alcaldía/OPU, Defensa Civil, áreas TIC, aliados sectoriales % incidentes reportados/validados; tiempos de respuesta; convenios firmados; tejidos validados
Despliegue II 9-15 meses Micro-obras en cañadas; plan de residuos en tramos críticos; catálogo de sustancias peligrosas; módulos de licencias con criterios de riesgo Alcaldía/OPU, Aseo urbano, Industrias, MIMARENA/Salud km de cañadas intervenidas; residuos retirados; catálogo publicado; licencias con análisis de riesgo
Cierre de ciclo 15-18 meses PMOT en consulta pública; evaluación del Observatorio; actualización del Plan de Emergencias Alcaldía/OPU, MEPyD local, CM-PMR PMOT en consulta; tablero con KPIs anuales; plan socializado

Referencias del capítulo

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Bradshaw, S. (2013). Gender, development and disasters. Edward Elgar Publishing. https://www.elgaronline.com/display/9781849804462.xml
Cardona A., O. D., Ramírez G., F., Fernandez, A., Wilches Chaux, G., Lavell, A., Mattingly, S., Arguello, M., & Mansilla, E. (2001). El impacto económico de los desastres : esfuerzos de medición existentes y propuesta alternativa. In El impacto económico de los desastres : esfuerzos de medición existentes y propuesta alternativa (pp. 34–34).
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  1. Ley No. 257 del 17 de junio de 1966 y Reglamento Decreto No. 1525 del 28 de julio de 1966.↩︎

  2. Decreto No. 2045 del 5 de junio de 1968.↩︎

  3. Los Desastres ocurridos en la República Dominicana 1966-2000. Omar Darío Cardona. Secretariado Técnico de la Presidencia. LA RED. ICF Consulting. BID. Santo Domingo, 2001.↩︎

  4. Metodología para la evaluación del desempeño de la gestión del riesgo, M. L. Carreño O. D. Cardona A. H. Barbat↩︎

  5. El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 se adoptó en la tercera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas celebrada en Sendai (Japón) el 18 de marzo de 2015. Este es el resultado de una serie de consultas entre las partes interesadas que se iniciaron en marzo de 2012 y de las negociaciones intergubernamentales que tuvieron lugar entre julio de 2014 y marzo de 2015, con el apoyo de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, a petición de la Asamblea General de las Naciones Unidas.↩︎